
¡Necesitamos descanso!
Muchos hemos experimentado, en alguna etapa o de manera persistente, la imposibilidad de conciliar el sueño. Dar vueltas en la cama sin lograr dormir o no alcanzar un sueño reparador.
Nos sentimos rebasados y solos. Pero, como dice Julio Cortázar : «estamos lejos de muchas cosas, pero de nada estamos más lejos que de nosotros mismos».
Lo que en realidad buscamos es sentirnos en paz y ser felices. Pero la propia inercia de la búsqueda nos pierde en un laberinto sin salida.
Borja Vilaseca
El ruido del día nos permite abstraernos, evadirnos, pero la noche llega y nos sorprende, nos confronta con todo lo que nos impide salir del sueño perturbador en el que nos mantenemos. Nos sentimos vulnerables, atacados y nuestro sistema de defensa nos mantiene en alerta, día y noche.
¿Cómo lograr detener una mente que no para inundada de situaciones, preocupaciones, repasando lo vivido o preparándose para el día siguiente, con todo lo que cargamos, lo postergado, las dudas ante las decisiones, lo que no nos gusta de nuestra vida…? Un insomnio producto del estrés, sin saber lo que mas nos conviene, pero queriendo controlarlo todo y que sea como queremos.
Así como un gran pez nada alternativamente hacia ambas orillas de un río, el este y el oeste, así aparentemente nos movemos en dos estados: el del sueño y el de vigilia, dos «extremos» que se tocan y son expresión por igual de ensoñación y aturdimiento.
Shakespeare decía que “somos del mismo material con el que se tejen los sueños” , a lo que Freud añadió; “todos los sueños son, en cierto sentido, sueños de conveniencia: sirven al propósito de prolongar el sueño en lugar de despertar. Los sueños son los guardianes del sueño y no sus perturbadores»
El insomnio es una estrategia de la mente del ego que nos mantiene presos de nuestros pensamientos de miedo, ante las circunstancias «propias» y las del mundo, ambas creadas por ellos. Porque más allá de lo que sucede es cómo nos mantenemos ahí, en lo que leemos, miramos, comentamos, compartimos.
Imaginemos una reunión a la que todos llegan molestos y enojados, ¿cuál será el resultado más probable? ¿El problema está en “la reunión” o en lo que cada uno aporta?
Porque hablar del mundo que nos aflige es hablar de los muchos mundos que, desde la percepción y la interpretación, dan como resultado la experiencia sensorial en grados y niveles.
Nombramos primer mundo a ese “alto nivel” de vida donde me expreso con libertad, en buen cuidado de la salud, con potencial de desarrollo económico, en seguridad, pertenencia y autorrealización.
El tercer mundo equivale a una mala gestión de organización y mando, mal manejo económico, empobrecimiento, dificultad de desarrollo de talentos, deficiente atención a la salud y poco interés en la educación.
Un mundo “de cuarta” indica total inseguridad, egoísmo, manipulación, incomunicación, salud y bienestar precarios.
El origen de esta expresión está asociada a la indigencia y suma pobreza. En tiempos pasados, en interrogatorios judiciales se formulaban cuatro preguntas: tres referentes al nombre, edad, estado, nacionalidad y credo religioso, y la última relativa a los bienes del acusado. Cuando se trataba de una persona carente de bienes, respondía siempre negativamente a la última, declarándose pobre de solemnidad, si el juez insistía el interesado declaraba estar en falta en cuanto a pertenencias o estar deficiente: “en la cuarta”. Con el tiempo, se transformó en “ser de cuarta” el estar en la pobreza… (1)
También están los muchos mundos que no queremos ver, de los que no queremos tomar conciencia.
Pero más allá de lo que «vemos afuera», podemos preguntarnos: ¿Cuál de éstos es el mundo interno que habito?
Se puede creer que lo de afuera crea lo de dentro o entender como lo de dentro se materializa afuera, como quien cree en la injusticia y solo eso mira a diario. Mantener la mirada en las atrocidades que vemos en el mundo y reaccionar ante ellas, leyendo y reenviando mensajes de terror, es literal como servirse un vaso de veneno, tomárselo, y luego pretender estar en paz.
“Sea por el problema que sea, si eres tú el que sufre, eres el único que puede solucionarlo.”
(Anthony de Mello
Saber que somos tomadores de decisiones es aceptar y perdonar nuestros errores, reconocer a quien le hemos dado el control de nuestro mundo interno y del externo, en total correspondencia.
Necesitamos descanso físico y relajación mental, por ello es necesario hacer tierra, “earthing” o “grounding”
“Sin energía no puede haber conciencia. Sin conciencia no puede haber comprensión. Y sin comprensión no puede haber felicidad.”
Gerardo Schmedling
La toma de tierra consiste en acoplar el cuerpo a las energías superficiales de la tierra. Significa caminar, sentarse en una silla con los pies descalzos, sumergirse en el mar o un río, plantar un árbol, hacer pan, aprender cerámica, tallar madera…
El contacto con la tierra nos equilibra, nos conecta con la experiencia corporal que lo emocional nos compone y descompone, para «administrar» nuestro almacenamiento en «humildad», que viene de humus y significa tierra. Esa que nos habla de los cambios, de retirar las malas hierbas y la posibilidad de sembrar de nuevo.
Ir a las raíces es conectar de nuevo con nuestro corazón, donde se encuentra toda la energía que necesitamos.
No quiere decir que el mundo que vemos va a cambiar, porque es una creación conjunta, pero si lo veremos diferente al cultivar nuestro mundo interior con aquello que es valioso.
Y seguiremos soñando, pero podemos tener sueños lúcidos, en los que el soñador es consciente de estar soñando, interpretando y percibiendo subjetivamente. En el sueño lúcido no somos arrastrados por nuestro sueño sino que somos capaces de cambiar su contenido.
Si vamos a soñar, que sean sueños felices.
Tere Hergom.
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2 replies on “INSOMNIO”
He oído por ahí que ciertos sueños están diseñados para «vaciar la papelera», eliminar la «basura psíquica». Como quiera que sea, en el mundo de pesadillas de nuestro ego, aún a la mejor versión del sueño le sigue la pesadilla porque no hay felicidad completa en ese mundo. Tal como a la vida le sigue la muerte.
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De acuerdo, hay sueños donde el inconsciente “revela” información para hacerse consciente, pero pasamos de un sueño a otro, y de la mano del ego, como bien dices, siempre serán pesadillas
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