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CRECIMIENTO EN CONCIENCIA

CRUZAR EL DESIERTO

«La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio» (Proverbio Persa)

Julián Hernández. Wadi Rum Protected Area,Jordania.

Vivimos el día a día con enorme cansancio. Entre la rutina, la creencia y el estrés de tener que “sujetar los hilos de los que pende nuestra existencia”. Nos sentimos nadando en un inmenso mar, tratando de llegar a la orilla, sin lograr comprender que ese mar somos nosotros, que no hay orilla.

El agotamiento viene de tratar de “cumplir” con lo que creemos debemos hacer: A Dios rogando y con el mazo dando. «La loca de la casa”, como la llamó Santa Teresa, es esa mente que nos confunde siempre presa del miedo y desde la que, una y otra vez, tomamos decisiones equivocadas.

“Como universo, tras la explosión inicial (el famoso Big Bang), también nosotros estamos en fase de expansión y de alejamiento del centro. Estamos constantemente «saliendo», a través de esas cinco puertas o ventanas que son nuestros sentidos. Y constatamos que es posible estar encerrados. Encerrados fuera “de casa”,¡Presos de la exterioridad!” (1)

Santa Teresa de Jesús escribió una obra titulada El castillo interior, “un edificio alegórico que presenta algunas de las características más destacadas de los laberintos, en concreto de aquellos que solo tienen un camino: la importancia del centro, la dificultad para acceder a él y la transformación del caminante…La puerta de entrada a ese castillo interior es la oración y la meditación. El autoconocimiento y la humildad son las primeras moradas –las exteriores–, además de la clave para progresar en este castillo. Es absurdo pensar que podremos entrar en el Paraíso sin primero entrar en nuestro interior.” (2)

El desierto, con su ocre amarillo, simboliza la vivencia de la vastedad y la sensación de pequeñez. El silencio y la actitud meditativa, pero también el riesgo de los espejismos, porque es el momento de la tentación que la mente egoica hace presente con ideas de “confort y seguridad”, gula, pereza… para llevarnos de nuevo “fuera de casa”.

«Pero antes de entrar en ese desierto tendremos que atravesar las aguas del Nilo. Este inmenso río que representa el caudal de nuestras emociones. Tenemos que aprender a dominarlas. Solo cuando estemos listos, sus aguas se abrirán y nos darán paso libre. No habrá vuelta atrás, es un camino sin retorno. (3)

La vida que deseamos vivir requiere de una mente libre para crearla.

No se va al desierto sólo para dejar algo —bullicio, el mundo, las ocupaciones—; se va allí sobre todo para encontrar algo, más aún, a Alguien.: «en el hombre interior habita la Verdad»: Solo entonces será posible elegir de nuevo. (4)

Recobrar la confianza para tomar nuevas decisiones es un camino a recorrer. Un Curso de Milagros lo traza pasando por diferentes periodos que nos llevan de «reconocer la falta da valor de todo aquello a lo que estamos apegados, para poder decidir entre lo que contribuye a nuestro mayor o menor beneficio. Renuncia a lo que no quieres y quédate con lo que sí quieres. Nos asegura que marcharán a nuestro lado compañeros poderosos.

Pero habrás de cruzar un período de inestabilidad al comprender que no sabías distinguir entre lo que tiene valor y lo que no lo tiene. Tiene que aprender a dejar de lado todo juicio, y a preguntarse en toda circunstancia qué es lo que realmente quiere. De no ser porque cada uno de los pasos en esta dirección esta tan fuertemente reforzado, cuán difícil sería darlos!.

Llega entonces el Período de Logros, lo que antes se consideraban simples sombras, se han convertido ahora en ganancias substanciales, el resultado de esas ganancias no es otro que la tranquilidad: el fruto de un aprendizaje honesto, de un pensamiento congruente y de una transferencia plena. Esta es la fase de la verdadera paz. ¿Qué podría ser más deseable? » (5)

“En este espacio-tiempo que UCDM llama «la transición», cada uno va a su paso. El desierto pondrá a cada uno en su sitio, le permitirá experimentarse a sí mismo y abandonar los viejos juicios, mantener la calma frente a las adversidades, confiar en que la Fuente proveerá lo que necesitemos. Algunos dudarán y volverán a elevar los viejos ídolos. Pero ya no hay vuelta atrás, pronto comprenderán que el dolor y el sacrificio son ofrendas demasiados duras por las que se reciben pocos beneficios. Reemprenderán su camino hacia la tierra prometida; allí los espera agua fresca y dulce miel». (6)

«¡Volved a entrar en vuestro corazón! ¿Dónde queréis ir lejos de vosotros? Volved a entrar desde vuestro vagabundeo que os ha llevado fuera del camino…entra en tu corazón, tú que te has hecho ajeno a ti mismo, a fuerza de vagabundear fuera: ¡no te conoces a ti mismo, y buscas a quien te ha creado! Vuelve, vuelve al corazón, sepárate del cuerpo… Entra en el corazón…» (7)

En este camino por el desierto, lo que más necesitamos es sanar la percepción y aplicar el Perdón.

El corazón del perdón es contemplar al ego, sin juicios, sin culpa y sin miedo.

Las etapas de nuestro viaje espiritual. Kenneth Wapnick.

Tere Hergom

PIDO🙏🏻

Que mis manos esculpan la inocencia,
que el discurso de mis labios sirva al propósito de Vida,
que mi mirada repose serena,
y mis pasos se dirijan firmes hacia la paz de Dios.

Que mi brazo se extienda con igual devoción en cualquier dirección,
que en esta noche oscura pronto amanezca,
para que el Amor encuentre al fin Su morada en mi corazón.

Que en este viaje hacia el reencuentro,
las falsas promesas del mundo no logren extraviar mi rumbo,
y si esto acaso sucediera,
pido caminar con oído atento y ánimo dispuesto.

Que mis pensamientos no den cobijo al resentimiento,
que mi mente renuncie a ser pasto de la ilusión.

Ayúdame a despejar los obstáculos que me impiden ver la verdad.
Ayúdame con Tu fortaleza en mi aparente fragilidad,
para que mi voluntad no se quiebre,
para que el velo del olvido no ocultes Tu Rostro.
Ayúdame a zambullirme con determinación
en las aguas mansas del perdón.

Soy de más allá del viento y las estrellas,
más allá del mar y la lluvia, de los ríos y del lejano desierto,
y sin embargo, soy en cada partícula de arena,
en cada piedra del camino, en cada hermano,
y en cada minúscula gota de rocío que cubre los campos
en esta luminosa mañana de invierno.

Ayúdame a ser consciente del Amor que nos mantiene en perfecta unión
y en el que Tú Te deleitas al contemplarnos.

Vengo a ti con confianza y agradecimiento,
en la certeza de que la santidad es y siempre será mi herencia.
Aceptar Tu Regalo es hoy mi objetivo,
que las tribulaciones de la locura no se interpongan en mi camino.

Anna Horno liberatuser.es

aainwithyou.wordpress.com

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Bibliografía:

  1. comshalom.or/es/con-jesus-dejemonos-llevar-al-desierto/
  2. redalyc.org/journal/5175/517554419003/html/
  3. 1library.co/article/salida-egipto-curaci%C3%B3n-trav%C3%A9s-curso-milagros.8ydk971q
  4. comshalom.or/es/con-jesus-dejemonos-llevar-al-desierto/
  5. Ucdm MM.4.I.A. 3-8
  6. 1library.co/article/salida-egipto-curaci%C3%B3n-trav%C3%A9s-curso-milagros.8ydk971q
  7. cantalamessa.org/

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