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CRECIMIENTO EN CONCIENCIA

ANATOMÍA DEL DESAMOR…

los puntos finales son para seguir escribiendo la historia.

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No sentimos bien cuando nos conectamos, nos enamoramos, amamos y somos correspondidos. Nos gustamos, nos creemos valiosos y capaces de vencerlo todo, lo que se refleja a nivel físico, emocional y social. Porque es en las relaciones donde nuestras potencialidades se ponen de manifiesto con más claridad, y se llaman Circulos Virtuosos.

Pero ¿qué pasa cuando la conexión se rompe, cuando experimentamos malquerencia, enemistad, indiferencia, infidelidad, egoísmo o hasta olvido?

Algunas relaciones acaban, otras las abandonamos, por un sinfín de motivos y una sola causa: ausencia de amor. Cuando a esos “compañeros de viaje” los sentimos como testigos incómodos de todo lo que rechazamos en nosotros mismos, decidimos alejarnos. Vamos del amor al odio cuando nos mantenemos en el dolor y el enojo, y el lazo se vuelve nudo que ahoga a ambos.

La relación entre el ánimo y la salud física tiene que ver primero con la interacción con uno mismo y por ende con nuestro entorno. El desamor afecta profundamente nuestra mente y puede literalmente romper nuestro corazón. (1)

A diferencia del amor que recorre todo el cuerpo, el desamor se expresa de manera puntual en distintos órganos o regiones del cuerpo.

Cuando no se es capaz de aceptar la separación, ésta se escribe en la piel; la falta de alegria y la obsesión se expresan en desequilibrio cardíaco y digestivo; el resentimiento, la agresividad, la indignación, irritabilidad o ira, duelen en el hígado y la vesícula;  los riñones y la vejiga sufren por temor, falta de autoestima y voluntad. El dolor lumbar y la infección urinaria sobrevienen por miedo o angustia y los pulmones se aquejan por tristeza, melancolía y aflicción. (2)

«Investigadores finlandeses elaboraron una especie de mapa corporal de las emociones por zonas del cuerpo:

La mayoría de los sentimientos básicos (enfado, miedo, tristeza, sorpresa) se localizan en la cabeza y en la parte superior del cuerpo mientras que el desprecio, una emoción mucho más compleja, se nota sobre todo en la cabeza y en las manos y deja sin apenas energía, la zona de la pelvis y las piernas. La ansiedad se siente con muchísima intensidad en el tronco mientras que brazos y piernas se desactivan, como si quedasen sin fuerza…» (3)

Los síntomas agudos de la pérdida conllevan a toda una gama de reacciones depresivas: pérdida de peso, trastornos de sueño y dolores físicos, entre otros.

Para La Medicina Germánica “la enfermedad” es el inicio de la resolución de un conflicto emocional, de lo que trata y donde aparece nos habla de lo que debemos comprender y atender.

El problema reside en pretender reparar sin entender, por ignorar que los síntomas son resultado de pensamientos y emociones negativas no reconocidas ni gestionadas.

El gran error de nuestro tiempo en el tratamiento del cuerpo humano es que los clínicos separan la mente del cuerpo

(Mate, 2003)

“El resultado de diversas investigaciones afirma que existen ciertos rasgos de personalidad proclives al estrés crónico y la enfermedad, personas con dificultad para reconocer y comunicar su afecto, pero principalmente su enojo.

Gabor Mate* en su libro “Cuando el cuerpo dice NO“ (2003) afirma que factores como un excesivo involucramiento emocional con sus padres, sin independencia psicológica, una abrumadora necesidad de amor y cariño, búsqueda de aprobación, incapacidad de sentir o expresar enojo, siempre están presentes -de una u otra forma-, en las personas que padecen alguna enfermedad crónico-degenerativa.

De hecho, describe a muchos de sus pacientes como “lindos“ (nice), una característica de personalidad propia de algunas personas con enfermedades crónicas. Mate concluye que la represión, la falta de habilidad para decir no y la falta de reconocimiento del propio enojo, aumenta la posibilidad de que una persona se encuentre en una situación donde no pueda expresar sus emociones…” (4)

No existen los muros insalvables cuando hay amor, todo lo que no se ve afuera, es que no está en uno. Solo se requiere esa acción milagrosa, tan mal entendida, llamada Perdón. El perdón es “para dar” pues viene del latín per- donaré y que en verdad significa regalar-nos a nosotros mismos liberarnos, derribar nuestras propias murallas para dialogar, re conectar y actualizar… una decisión similar a borrar ese chat que cada vez que “relees, revives”.

Dejar ir es la llave para cerrar o abrir – desde dentro o desde fuera -, cada quien decide.

“¿Harto de sufrir por esa relación que ya terminó? Participa en el Museo de las Relaciones Rotas del MODO.

Una iniciativa que está en más partes del mundo, como Los Ángeles. Este 2022 llega a México, al Museo del Objeto MODO. De hecho, es el museo perfecto para abordarlo, ya que en la exposición podremos ver piezas donadas por el público y seleccionadas para conformar así todo un imaginario de las relaciones a través de los objetos que formaron parte de ella.” (5)

Tere Hergom.

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Bibliografía:

  1. infosalus.com/salud-investigacion/noticia-dia-san-valentin-amor-desamor-afectan-salud
  2. mheducation.es/blog/el-cuerpo-es-el-reflejo-de-las-emociones-y-los-pensamientos
  3. elcorreo.com
  4. medigraphic.com
  5. timeoutmexico.mx/ciudad-de-mexico/arte/museo-de-las-relaciones-rotas 

* Gabor Maté es un médico y escritor canadiense, autor de varios libros, se especializa en el estudio y tratamiento de las adicciones, trastorno por déficit de atención y experiencias tempranas en la infancia

2 replies on “ANATOMÍA DEL DESAMOR…”

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