
«El secreto, querida Alicia, es rodearte de personas que te hagan sonreír el corazón. Es entonces, sólo entonces que estarás en el País de las Maravillas».
Lewis Carroll
Los acontecimientos en el mundo separan, crean fronteras, pasaportes, muros, restricciones, confrontamientos; y el ser humano lo que tiene es hambre de piel, de cercanía; hay quien lo reconoce y quien no. Quien la busca y quien tan solo espera.
El problema no es no tocarse, es la acumulación de renuncias.
Ingeborg PorcarPsicóloga, directora Unidad Trauma, Crisis y Conflictos UAB
Es verdad que “la conexión remota ha creado una intimidad que nunca antes se había sentido con tanta fuerza: hemos visto las casas de nuestros compañeros de trabajo y de nuestros jefes, hemos saludado a sus hijos y conocido a sus mascotas”. (1)
Pero nada sustituye el poder tocarnos.
Estamos envueltos, oí decir una vez a una científica, en una sábana increíblemente compleja cuajada de sensores. El primer recuerdo, quizá sumido en el inconsciente, fue el acto de arroparnos, de contenernos y hacenos sentir seguros y amados.
Somos rápidos para reclamar o creernos víctimas por lo que “no recibimos” pero lentos para provocarlo. Y es que no es suficiente amar, nadie es capaz de adivinar lo que nos significa si no lo decimos, si tan solo esperamos que el otro nos busque para aproximarnos. Por eso dejamos de invitar al que no viene, y abrazamos a quien está listo para entregarse al encuentro. No hay nada más valioso que aquél que acude, que nos alcanza en el camino, que nos brinda una sonrisa o un abrazo, aun sin saber cuánto lo necesitábamos. Quien es capaz de mirarte a los ojos y decírtelo todo, quien logra hacerte sonreir cuando estabas a punto de llorar.
Acompañar no es pared para apoyarse, sino puente para llegar al otro lado.
Para acompañar y cuidar al otro es necesario que este nos permita expresar nuestro amor. Nos sentimos arropados cuando alguien nos cobija mientras dormimos o coloca una manta sobre nuestro regazo, nos resguarda con su abrigo o nos rodea con sus brazos. Y en un instante el frío desaparece, nos templamos con el amor que nos dispensa.
Es posible abrazar a nuestras mascotas, la ropa de quien amamos, un peluche o hasta nuestra almohada, y también abrazarnos a nosotros mismos -cuando cruzamos los brazos porque sentimos frío. Como sean, son una forma íntima e intensa de expresar emociones sin palabras, pero ocurren entre dos personas, nos abandonarnos, nos perdemos y nos encontramos. Nos unimos y nos perdonamos. Nos fortalecemos y agradecemos, porque activan nuestra farmacia interior.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida en media pena.
(proverbio sueco)
Rodear con nuestros brazos y dejarnos rodear por otros implica abrirnos para recibir y dar, y claramente no hay distinción, en un solo instánte el que da recibe y el que recibe da.
Cuando lo hacemos inclinados hacia el lado derecho sentimos un simple saludo, en cambio cuando lo hacemos hacia el lado izquierdo logramos fusionar ambos corazones, nuestras cabezas una al lado de la otra.
El abrazo perfecto debe ser voluntario y tiene que durar, según expertos, entre 5 y 10 segundos. Si se alarga más de diez segundos puede incomodar.
Amar sin poseer. Acompañar sin invadir. Vivir sin depender.
¿Cuántos abrazos necesitamos? Asegúrate 8 al día.
“Necesitamos 4 abrazos al día para sobrevivir, 8 abrazos para mantenernos y 12 abrazos para crecer” dice Virginia Satir, psicoterapeuta familiar. (2)
“El amor es lo único que crece cuando se reparte”
Antoine de Saint -Exupèry
Aunque se puede sobrevivir sin abrazar, apretar, ceñir, rodear, estrechar, enlazar, envolver, estrujar, achuchar, contener, incluir · adoptar, acoger,¿quién desea una vida así?
Lo que más deseaban sentir muchos de los voluntarios del estudio al ponerse las prótesis, lo que más añoraban, era el contacto de la piel humana.
«Tras partirse el cuello en un accidente de tráfico en 1985, el paisajista Scott Imbrie Pasó años con la percepción táctil dañada y trastocada: por ejemplo, notaba el calor como si fuese frío. En el Marco de la investigación sobre el tacto que lleva a cabo la Universidad de Chicago, dirigida por el neurocientífico Sliman Bensmaia, hoy Imbrie lleva unos implantes cerebrales que se conectan a un ordenador mediante los conectores que le asoman de la cabeza. En la imagen en su casa de Illinois, preparándose para una de sus sesiones en el laboratorio.
– Parece una locura-admite-, pero estoy aprendiendo a sentir otra vez.

El método canguro-dispensar cuidados a los recién nacidos mientras están en contacto piel con piel con la madre o quien la sustituya-afirman los investigadores-, que es un protocolo que podría salvar cada año 150.000 vidas» (3)

Te mando un fuerte abrazo es un saludo cordial pero te abrazo fuerte es un mensaje de amor y agradecimiento por ser y estar
Las personas que necesitas no las buscas, la vida te las presenta.
Tere Hergom.
Terapia personal aainwithyou.wordpress.com
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Linkedin Tere Hernández Gómez
Miembro activo de Na-sá curarte tu
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Bibliografía
- aiwin.io/es/blog el valor de sentirse acompañado.
- tranquillitycenter.es/blog/besos-y-abrazos-quimica-de-la-felicidad/
- nationalgeographic.com.es/
2 replies on “CON QUIEN CONECTAS”
Woooooooooo!!!!!!! Me encanto.
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Que interesante articulo. Aunque ya de alguna manera tenia noción del tema, me parece que se abordó con claridad
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