
“Es cierto sin mentir, cierto y más verdadero. Lo que está abajo es como lo que está arriba y lo que está arriba es como lo que está abajo”.
Issac Newton
Sin hacernos cargo de nuestro bienestar, un día nos damos cuenta de que no todo va bien; y es que no nos atendemos o dejamos la responsabilidad en manos de otros (médicos, terapeutas, religiosos o comerciantes de productos alimenticios y/o farmaceúticos).
El «mundo» en que vivimos es la suma, y por tanto el efecto, de todos. Un ecosistema análogo al microcosmos que habitamos: nuestro cuerpo.
Billones de microorganismos viven organizados y en continua actividad, en convivencia con patógenos que benefician y dañan. Un ecosistema cuyo equilibrio depende de todo lo que lo integra.
Nuestra “realidad dual” está compuesta de diferentes planos, el plano más concreto es el físico y la mente es el plano abstracto.
«De acuerdo al principio de correspondencia, el segundo de los siete del Kybalion, siempre hay una correspondencia entre las leyes de los fenómenos de los diversos planos del ser y la vida. Todos los planos de existencia están conectados y en correspondencia. El macrocosmos se encuentra en el microcosmos». (1)
El mundo exterior refleja tu paisaje interno.
El mundo interior es la causa, el mundo exterior es el efecto.
Para cambiar el efecto tienes que cambiar la causa.
Es nuestra mente, el plano abstracto, dirige nuestra experiencia personal a través de toda una cultura de creencias y miedos. Por eso la medicina debería ser un traje a medida pues cada persona es “un mundo”.
En el plano físico de nuestra biología el cerebro es un órgano, el cual se creyó por mucho tiempo que ejercía el mando absoluto en la vivencia física, pero hoy se sabe que existe otro que ostenta el mismo rango que el cerebro craneal y es el intestino.
El presente texto es una breve presentación del libro “La increíble conexión intestino cerebro”
Camila Rowlands
Hoy más que nunca, frente al aumento de desórdenes psicológicos habría que saber que no solo nuestra actividad cerebral influye sobre el resto de nuestros órganos, sino que el efecto sucede también a la inversa. Un intestino en mal estado genera alteración emocional y afecta la función cerebral”.
“Es llamado el segundo cerebro y es quizá la mátriz biológica del inconsciente”.
Michael Gerson
“Se sabe que el segundo cerebro fue el primero en aparecer, y que es en realidad el cerebro original. Esto ya lo sabían los sabios del antiguo Egipto que ubicaban las emociones en los intestinos y consideraban al estómago como la desembocadura del corazón, el órgano de los sentimientos.
La medicina oriental ubica en la zona del vientre nuestro centro vital. Un punto situado por debajo del ombligo denominado dan tien; en él que se integran mente y cuerpo. Un centro energético en el que se ha de concentrar el chi (la energía universal), con el el poder personal. Así el secreto de la salud y el bienestar residiría en la capacidad de conectar con este centro.
Tu segundo cerebro es una comunidad de bichos.
Las bacterias que habitan tus intestinos ocupan más terreno en ti que tú mismo, y tienen una gran influencia en tu comportamiento y tu personalidad. Una comunidad que puede llegar a pesar entre uno y dos kilos, pero estos microbios actuales están tan evolucionados como nosotros y son infinitamente más resilientes, y componen nuestra flora intestinal, que se conoce como microbiota.
Ésta desempeña un papel importante no solo en las funciones digestivas inmunitarias, sino en la salud en general incluída la salud mental, es decir, en nuestro cerebro y los malestares psicológicos, cada vez más extendidos como la ansiedad o la depresión.
Es triste e indignante que las enfermedades que causan mayor número de muertes hoy no son las enfermedades contagiosas. En realidad una parte del mundo muere de hambre y otra muere intoxicada -poco a poco- por lo que se come.
El envenenamiento está tan normalizado en nuestras vidas que ni siquiera lo notamos. El ser humano promedio del primer mundo está sobrealimentado y sin embargo malnutrido. Y resulta alarmante saber que nuestras bacterias intestinales son una especie en peligro de extinción.
La alteración intestinal produce un desequilibrio entre bacterias beneficiosas y dañinas que, en el mayor de los casos, se debe a dietas y acelera el envejecimiento y debilita nuestro organismo. La respuesta inmune da lugar a una inflamación que si se convierte en un estado permanente, afecta a otros órganos incluido el cerebro.
Nuestro error base reside en creer que el sistema inmune nos protege matando microbios, cuando en realidad son los que lo protegen.
Existen numerosos factores desencadenantes del desequilibrio bacteriano, como los antibióticos, no solo los que tomamos directamente sino los que se encuentran en la carne que consumimos. De los fármacos consumidos por largos periodos la píldora anticonceptiva es la más dañina. El abuso de laxantes que al realizar el trabajo del órgano acaban por atrofiarlo. El agua clorada que en la mayoría de la ciudades en el agua del grifo nos llega llena de cloro. La alimentación llena de aditivos para dar consistencia a alimentos procesados y alargar artificialmente su conservación. El exceso de higiene afecta la capacidad del sistema inmunitario para enfrentarse a infecciones; presos de la paranoia, desinfectamos todo una y otra vez, idiotizando a nuestro sistema inmunitario. Contaminación electromagnética donde el intestino es uno de los órganos más vulnerables, enredados en una maraña de cableado invisible. Y por supuesto el estrés. Cuando vivimos una situación que lo genera, nuestro cerebro envía cantidades masivas de energía a los músculos para preparar la huida y se concentra en resolver una situación de alarma, y descuida el resto de sus funciones, así la amenaza no sea real, y el cuerpo secreta a mansalva citocinas inflamatorias, las cuales determinan trastornos neurodegenerativos.
Nuestros microhabitantes están muriendo de inanición.
Lo que la industria no quiere que sepamos es que consumimos comida altamente procesada, desplumada de nutrientes e hiper higienizada, no para salvaguardar su salubridad sino para retrasar su fecha de caducidad.
En estos momentos los sobrevivientes son los que se fortalecen y multiplican en un entorno tóxico. Los patógenos no son la causa de la enfermedad, sino que buscan su hábitat natural en tejidos enfermos.
Tampoco sabemos respirar, ni bebemos suficiente agua. (existe una fórmula que consiste en dividir el peso en kilogramos entre 30 y el resultado nos dará la cantidad de litros que deberíamos beber al día)
¿Quieres saber cuáles son los alimentos que favorecen a las bacterias benéficas?
Frutas y verduras frescas de temporada, Frutos secos, Avena, Chufas, Vino tinto, Miel, Grasas saludables (aguacate, frutos secos, aceite de oliva..), Prebióticos y Probioticos. La dieta perfecta para equilibrar la microbiota. El efecto Probioticos durante al menos cuatro semanas reduce la angustia y la tendencia a pensamientos recurrentes. *Véase kéfir y kombucha; Encurtidos -pepinillos y cebolletas en vinagre. Chucrut, Vinagre orgánico y Antibióticos naturales -ajo, cebolla, jengibre, Curcuma, canela o pimienta
Pero sobre todo toma nota de los alimentos que sostienen a las bacterias perjudiciales:
Trigo -y me refiero a eso que seguimos llamando trigo a pesar de que a partir de los años 70, en aras de una mayor producción, lo convirtieron en una especie diferente, con una composición bioquímica ajena a la del trigo original. Azúcar actualmente existen innumerables estudios que no solo relacionan su consumo con la depresión sino con el riesgo de padecer demencia.
Todo esto constituye la nueva ciencia de la neurogastroenterología. Dos terceras partes de nuestras respuestas inmunitaras empiezan en el intestino. Más del 60% de nuestro sistema inmune se asienta en este órgano.
Quizá algún día seamos capaces de generar remedios desde dentro sin necesidad de medicamentos adictivos, cargados de efectos secundarios. La psiquiatría ha ignorado por décadas al intestino y a la medicina alternativa. Cuando hablamos de salud, no podemos diseccionar al ser humano, es necesario un abordaje holístico.
El libro de Irving Kirsch -Universidad de Plymouth y de Connecticut en Estados Unidos “ Las nuevas drogas del emperador “ – qué hace alusión a conocido cuento, se ha erigido en emblema del engaño colectivo: La manipulación de datos que llevó a que se aprobara la comercialización de antidepresivos y ansiolíticos como el Prozak. La ausencia de ciertas bacterias en la flora intestinal ha generado cambos evidentes en el desarrollo neuronal.
Según el tao, el intestino delgado digiere tanto alimentos como emociones y el intestino grueso está encargado de la eliminación tanto física como emocional.
El ciego afán de progreso, está devastando el ecosistema que nos acoge y el microsistema que habita en nuestro interior.
Mira tu carro de compra: Cuando tu mente es positiva demanda productos sanos, cuando es negativa lo llena de comida dañina.
Tere Hergom
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-Terapeuta aainwithyou.wordpress.com *página actualizada
-Maestra Adjunta Na-sa Curarte tu curartetu.org
-Estudiante de Un Curso de Milagros
(1)lamenteesmaravillosa.com
5 replies on “CONEXIÓN INTESTINO-CEREBRO”
Muy buena información. Un montón de cosas que no sabía. Mil gracias, Tere.
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Me encantó, solía tener una alimentación muy sana tratar de estar saludable cuerpo mente espíritu…., ya lo había olvidado 🙏🏽🙏🏽🙏🏽
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❤️
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Muy interesante información … la gran importancia de llevar una sana alimentación, que nos beneficia integralmente, gracias Tere!🤍
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Gracias por unirte!!
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