
¿De que nos hablan estos tiempos?
Todo lo que hemos visto acontecer en estos últimos años parece haber rebasado toda imaginación pero sobre todo cualquier expectativa. Hay un signo de alarma para tomar medidas respecto a la población joven y para preocuparse, en breve, por todos los niños del mundo.
Si con los pensamientos creamos la realidad, ¿no deberíamos estar más alerta sobre la manera en que interpretamos, las emociones que compartimos y la visión de poca o nula esperanza y fe que les estamos mostrando?
La apariencia es aquello que hoy es de una manera y mañana puede cambiar. Todo lo que vemos cambiará, ese es el milagro de la fe, que nos puede salvar de las apariencias.
Estar en este tiempo nos urge a posicionarnos: ¿Tú que aportas? ¿eliges el miedo y la separación o eliges trascender la “realidad”? o ¿pretendes que no eliges?
Creemos que todo lo que pensamos solo nos distrae, que son nubes pasajeras sin efecto alguno, pero todo queda ahí, modelando cada acción y reacción. Por eso se requiere estar alerta ante cada pensamiento que abrigamos, porque cada uno de ellos crea la realidad – que pensamos -, y quizá no la que querríamos vivir.
Urge sanar la mente para poder curar el cuerpo.
Decir que en realidad no existe nada externo a ti que pueda hacerte daño, porque nada de lo que está pasando fuera es independiente de lo que sucede dentro, causa conflicto o no se entiende realmente, pero enfatiza que el daño que sufres, la realidad que te rebasa, viene de ti, de cómo ves la realidad y no de la realidad en sí.
Tú decides que haces con lo que percibes: podrías ver el odio sin odiar, la enfermedad sin enfermar y la demencia sin volverte loco. Pero no acabamos de creer que todo lo indeseable que vivimos proviene de nuestra mente y se queda ahí, afectando nuestro mundo interior que crea el mundo exterior del cual no creemos ser responsables.
Raúl Durán, un apasionado de la kabbalah, dice que en los antiguos escritos cuando se habla del pueblo de Israel no se trata de una región, pueblo o país, sino de un estado de conciencia, de estar despierto, que es hacernos responsables de nuestra vida, – de nuestros pensamientos –, lo cual lleva a un estado de alta vibración, que es nuestra prerrogativa en esencia.
A todos los que nos encontramos presentes en este tiempo con fe – del advenimiento de la comprensión y el entendimiento -, se nos mantiene la promesa de que nuestro pensamiento será refinado, lo cual implica que tendremos la capacidad de aceptar y mantener en nuestra mente solo aquello que nos de paz. ¿Te resulta increíble?, pero ¿de qué manera podrías llevar ayuda a alguien que padece sino estás en paz?
Interpretar el caos como merecido o como castigo nos hace sentir vulnerables y no responsables. Requerimos salir de la vida de consumismo, de la “información”, del adormecido entretenimiento, elegir pensamientos que nos permitan paz y unión, de manera que al elevar nuestra vibración, recordaremos la paz que da certeza.
Debemos estar alerta de todos los pensamientos que permitimos y compartimos sin haberlos juzgado. Durán menciona que depende de cada uno ejercer su responsabilidad de llamarse Israel, – conocer su esencia y ser portador de la chispa de esperanza que está en ella -, porque nadie nace para esconderse sino para brillar, que es como se honra la creación misma y al verdadero autor de toda vida.
Son tiempos que piden posicionarnos, elegir el ego creará todo tipo de ilusiones en orden de sobrevivir, a base de crear miedo.
Nada escapa del «plan divino», porque la creación no puede ser un despropósito. Todo está dispuesto para que cada uno elija. Serán tiempos de libre albedrío en donde todo aquél que lo haya decidido, habrá tenido la oportunidad de purificar su mente – superar el dolor, el miedo, el enojo, la enfermedad -, y abandonar la visión del mundo en el que se siente aprisionado; pues si sentirse aprisionado es el resultado de su libre albedrío, tendrá que considerar que su voluntad no es libre. UCDM
¿Qué es la tentación sino el deseo de hacer que las ilusiones sean reales?, lo cual significa elegir seguir sufriendo.
El costo de la creencia de que algunas apariencias -situaciones- están más allá de cualquier esperanza de cambio, es que el milagro no se obra a través de ti de manera consistente. Pero no hay falsa apariencia que no desaparezca, si en lugar de ella pides un milagro: enseñar paz porque crees en ella.
Tere Hernández
Terapeuta https://aainwithyou.wordpress.com
Estudiante de Un Curso de Milagros
Maestra Adjunta Na-sa Curarte tu https://curartetu.org
Basado en UCDM
One reply on “ESTAR ALERTA”
Me encanta. Un abrazo grande y mil gracias
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