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CRECIMIENTO EN CONCIENCIA

RÍO, LUEGO EXISTO

» Son necesarios cuarenta músculos para arrugar la frente, pero sólo quince para sonreír «. Swami Sirvananda

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Dicen que la sonrisa es una línea curva que lo endereza todo, y es la más corta entre dos personas.

Cada uno es el autor de su propia felicidad, decía el Dr. Patch Adams, y es que en realidad cada quien decide si con lo que vive o cómo lo vive, puede ser feliz o no.

Sonreír permite el amor expresarse, conecta y nos mantiene en el aquí y ahora; sana a todos, pues beneficia tanto al que la da como al que la recibe. Es una vibración que expresa una actitud positiva para iniciar cada día, que logra interrumpir el estrés y nos aligera.

Una sonrisa muestra la apertura y el agradecimiento que reconoce la abundancia en nosotros y en todo lo que vemos, y por ello no sucumbe ante los obstáculos, porque logra transformarlos.

Cuando se dibuja en nuestro rostro, nos muestra empáticos y abiertos a una comunicación que genera el buen ánimo, para liberar conflictos, no porque todo sea como queremos, sino porque mantiene la esperanza de que todo puede ser mejor. 

…nos pone por encima de la cotidianidad, de intereses momentáneos y efímeras frustraciones”

Jorge Bucay (1)

De una tímida o franca sonrisa sobreviene la alegría, y con ella la risa o la carcajada. Hay quien cree que surge como conciencia de libertad. Trasciende el tiempo y lo sabe cualquiera que perdió la noción del tiempo muriendo de risa.

La risa genera un proceso – físico, químico, neuronal- que era considerado Bello por Sócrates, saludable para Aristóteles, y Kant la suponía una emoción corporal y espiritual al mismo tiempo. Por su parte Freud la veía como la oportunidad de liberar al organismo de energía negativa, como un mecanismo de defensa que el yo utiliza para protegerse, y no dejarse abatir por el sufrimiento.

La actitud humorística frente a las dificultades de la vida modifica la percepción, haciendo surgir la risa allí donde tan sólo se aprecia peligro, conflicto y angustia.

Es una rebelión superior de la mente decía André Bretón, al convertir la vida cotidiana -lo que creemos real- en algo risible y ver lo surreal. Es una forma privilegiada de reelaborar, liberar el sufrimiento del pasado y permitir la resiliencia. (2)

La alegría, se exprese o no mediante la risa, provoca bienestar emocional, porque liberar emociones negativas nos vuelve flexibles y creativos, lo que habilita recursos y herramientas con los que sí contamos para superar las dificultades que percibimos.

Reír de algo, que nos causa un gran estrés, es una herramienta terapéutica que permite separarnos del miedo y frenar la angustia, para convertirnos en observadores de nosotros mismos, y con amabilidad, poder mirar las escenas cuyo guión nos dictó el ego. No permitirlo puede expresarse en burla y sorna hacia otro(s), lo que significa que proyectamos el dolor o miedo en alguien más.    

El gran Groucho Marx* escribió un breve epitafio para que apareciera escrito en su tumba, un mensaje dirigido a quienes lo visitaran: «Perdonen que no me levante».

No te tomes a tí mismo tan en serio. Nadie más lo hace.

Para Charlie Chaplin el humor siempre logra reforzar la supervivencia y proteger nuestra salud mental, coincidiendo con Viktor Frankl quien escribió: “el humor era una de las armas en la lucha por la auto preservación. Conseguí de alguna manera elevarme por encima de los sufrimientos del momento y observarlos como si fueran cosa del pasado”

Sin duda el factor más importante del humor es la necesidad del otro, como lo mencionó Marcos Mundstock: «el humorismo es siempre social, uno no se cuenta un chiste así mismo», pues si bien podemos reír de nuestras ocurrencias, se vuelve gozo cuando logran provocar la risa en el otro, e invitarlo a compartir. Los comediantes lo saben, y que a diferencia de la risa fácil, el humor entraña inteligencia e ingenio, como afirma el sexteto Les Luthiers, porque juegan con la ilusión dentro de la ilusión para cuestionarla. (3)

Ante los tiempos que vivimos, la sonrisa es una promesa que se dibuja desde nuestro corazón recordándonos a todos que «esto también pasará». **

Reír es un recordatorio para festejar y permitir el flujo de la vida y así impactar amorosamente en nuestra salud y en la de todos, una cascada que refresca y se manifiesta en armonía. Recordar el humor en nuestras vidas en todo momento, es permitirlo antes de elegir los pensamientos que nos guiarán, las palabras que expresaremos y preguntarnos ¿cuál es el aprendizaje ante esto que estoy viviendo?

Muchos experimentamos sonreír como parte de nuestra esencia, no tenemos que pensarla, es nuestra expresión natural ante la vida.

Es recomendable, recordar el humor al elegir la nueva serie y más aún, antes de contar un chiste, preguntarnos si este colaborará o no con que seamos convocados una próxima vez.

Tere Hernández.

Terapeuta https://aainwithyou.wordpress.com

Estudiante de Un Curso de Milagros 

Maestra Adjunta Na-sa Curarte tu https://curartetu.org

  • 1. Jorge Bucay. Elogio de la carcajada.
  • 2. Humor, entre la risa y las lágrimas: traumas y resiliencia. Marie Anaut

* Julius Henry Marx, más conocido como Groucho Marx, fue un actor, humorista y escritor estadounidense, conocido principalmente por ser uno de los miembros de los hermanos Marx.

  • 3. Integrante el sexteto Les luthiers, al recibir el Premio Princesa de Asturias

** La leyenda de «Esto también pasará»

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