Categorías
CRECIMIENTO EN CONCIENCIA

LOS RECUERDOS

Pan para hoy, hambre para mañana. Retrasar mirar lo que aún duele quizá dará un falso alivio, pero mañana seguirá ahí.

ian-dooley-FgSyP02I0gw-unsplash

Cómo construimos los recuerdos y cómo los recuerdos nos construyen.

Cómo las historias que primero nos contamos luego nos gobiernan

La memoria es la capacidad del cerebro de retener información y recuperarla, tener acceso al aprendizaje, hechos y sensaciones que ocurrieron en el pasado, aunque no siempre se puede acceder a la memoria voluntariamente. Hay recuerdos en la memoria inmediata, en la memoria del subconsciente (el pasado) y en la memoria inconsciente para la cual se requiere de técnicas como la kinesiología o la hipnosis para tener acceso. Lo curioso de este tipo de recuerdos es que, aún cuando no tenemos acceso directo ni consciente, siguen predeterminando parte de nuestra percepción de la vida y la forma en la que respondemos a ella.

El concepto central de la memoria es el recuerdo. La presencia en la mente de algo pasado en el que intervienen cognición, conciencia, percepción y experiencia. Los estímulos visuales, los olores, la música, el tacto un poco menos, y el sabor, están ligados a memorias de lo experimentado en el pasado y es contra lo que comparamos nuestras experiencias actuales.

En puridad, toda sensación es ya memoria.

Henri Bergson. Materia y memoria. (1896)

Y sin embargo la vivencia siempre supera en mucho a la descripción de la misma, por más pasión que pongamos a la hora de contarla.

La neurociencia, por décadas, ha tratado de identificar el engrama, es decir la huella cerebral de un ítem particular de información, almacenada con el aprendizaje y recuperada con el recuerdo, aunque no es siempre fiable pues sabemos que a su vez existe el falso recuerdo, producto de la inhibición de las experiencias traumáticas y la alteración derivada de la reconstrucción mental, (2) y también por la posibilidad de agrandar las historias (memorias) por conveniencia.

Todo lo que hemos vivido a lo largo de nuestra vida nos ha conformado. Nos autodefninimos de acuerdo a como creemos que hemos sido tratados. Y con la interpretación lo convertimos en la única verdad. 

El hemisferio izquierdo de nuestro cerebro construye la narrativa que explica por qué sentimos lo que sentimos basado en el análisis. Su universo es el pasado, el juicio y la generación de etiquetas. Cuando al verbo “ser” le ponemos un calificativo, estamos etiquetando, y aplicado a personas, hacemos una reducción de nivel, una cosificación.

Si el cerebro izquierdo es el Observador, que siempre influye en lo observado, nos hace vivir siempre atrapados en la misma realidad racional, lógica y medible, que conoce los procesos químicos, pero no la alquimia, que comprende la esencia y permite el hemisferio derecho. Ahí entramos a la contemplación, y podamos pensar «fuera de la caja» al conocer la naturaleza más profunda de las cosas.

Los eventos más fuertes impactan emocionalmente, el cerebro se para y toma una foto del evento y la imagen queda grabada holográficamente en nuestros circuitos neuronales. Este es el proceso normal de cómo se crea una memoria a largo plazo. 

Nos construimos a través de nuestras vivencias, o desde el recuerdo de nuestras vivencias. 

Las vivencias nos determinan, sin hacernos responsables de que fue cómo las vivimos lo que determinó quien estamos siendo. Nos escapamos del presente y viajamos al pasado, a los traumas y decepciones que hemos tenido, y que a veces nos sirven de excusa para justificar que no hemos sido capaces de cambiar. Cuando nos excusamos a nosotros mismos en algo o alguien, damos nuestro poder a esa persona, cosa o acción del pasado y, como resultado, nos privamos de nuestra capacidad de cambiar.

Más lo que eliges es lo que crees real.

Nuestros problemas empiezan cuando estamos pensando y sintiendo dentro de los límites de ese circuito de la experiencia pasada y sentimos la química de esa emoción pasada. 

Como todos los recuerdos llevan una emoción asociada, el momento en el que sentimos dicha emoción, el cuerpo se encuentra en el pasado. En consecuencia, cuando nos sentimos infelices, frustrados, tristes o desanimados a causa de los recuerdos de esos problemas, nuestro cuerpo no reconoce la diferencia entre el evento de la vida real y el recuerdo que están creando esas emociones. (3)

En el momento en que nuestras emociones se convierten en nuestra manera de pensar, creamos más pasado.

“Yo soy así por esta persona o por este acontecimiento”. Quien habla así, se convierte en víctima de su propia vida, ya que la narrativa se convierte en esa zona de confort.

La frase Todo tiempo pasado fue mejor significa recurrir al pasado porque la vida actual no va bien. 

«Solo veo el pasado

Es la razón por lo que nada tiene significado, por lo que le has dado a todo el significado que tiene para ti, por lo que no entiendes nada de lo que ves, por lo que tus pensamientos no significan nada y por lo que las cosas son como las ves. Nunca estás disgustado por la razón que crees, porque ves algo que no esta ahí.

Todas las extrañas asociaciones que se han hecho para mantener vivo el pasado y el presente muerto, están depositadas ahí, esperando la orden de que se traigan y vuelvan a revivirse. Y de ese modo, sus efectos parecen haber aumentado con el tiempo e intentamos mantener oculta la verdad acerca de uno.

Es imposible poder cambiar nada en el presente si su Causa se encuentra en el pasado. Tal como usamos la memoria, sólo el pasado está en ella y, así, no es más que un modo de hacer que el pasado predomine sobre el presente». ucdm

¿Cómo cambiar?

Cuando memorias de viejos rencores vengan a rondar, hay que recordar que su Causa ya desapareció. Por lo tanto, no podemos entender cuál es su propósito.

La manera en que percibiste un evento se dio en las circunstancias de un pasado que generó ciertos efectos en ti y que ya no existe más. Un evento actual asociado a esa misma emoción, tendrá su Causa en el presente y generará efectos distintos.

A menos que el pasado no exista en tu mente, no podrás contemplar el mundo real. Pues en ese caso no estarías contemplando nada, sino viendo lo que no está ahí. (4)

El pasado se convierte en la justificación y el presente es perdón.

“Perdonar no es otra cosa que recordar únicamente los pensamientos amorosos que diste en el pasado, y aquellos que se te dieron a ti. Todo lo demás debe olvidarse. El perdón es una forma selectiva de recordar que no se basa en tu propia selección. Por eso es por lo que ves tanto en ti como en el otro algo que no está ahí, haciéndolos esclavos a ambos.

Desde el perdón, el pasado deja de estar en conflicto con el ahora. Pero sigue estando en tus manos elegir unirte a la verdad o a la ilusión. Recuerda que elegir una es abandonar la otra. Dotarás de belleza y realidad a la que elijas porque tu elección depende de cuál valoras más». (5)

“Cuando permites el milagro del perdón, permites des-hacer. Y lo que elimina hace mucho que desapareció, pero puesto que se conserva en la memoria, sus efectos parecen estar teniendo lugar ahora.

El pasado ya pasó y lo que realmente ya pasó no puede tener efectos.

Utilizada por tu mente correcta – tu conciencia superior o Espíritu Santo- la memoria es ahora un medio no para conservar el pasado, sino una manera de renunciar a él.»(6)

Cuando lo que retengas en la memoria sea digno de amor, no habrá ninguna razón para que sigas sintiendo miedo.  

ucdm. El juicio Final

Tere Hernández

Terapeuta https://aainwithyou.wordpress.com

Estudiante de Un Curso de Milagros 

Maestra Adjunta Na-sa Curarte tu https://curartetu.org

  1. Cognifit
  2. scielo
  3. Joe Dispenza
  4. Capítulo 28 – El des-hacimiento del miedo El pasado no existe. No me puede afectar.L.289
  5. III. Sombras del pasado
  6. Capítulo 28 – El des-hacimiento del miedo. El recuerdo del presente

3 replies on “LOS RECUERDOS”

Me encantó y me hizo total sentido, me hace comprender porque traigo a mi memoria recuerdos amables y lindos de mi pasado y no solo me alegran , sino que me dan ganas de compartirlos con algunos de los protagonistas de los mismos!

Le gusta a 1 persona

Cuando nos excusamos a nosotros mismos en algo o alguien, damos nuestro poder a esa persona, cosa o acción del pasado y, como resultado, nos privamos de nuestra capacidad de cambiar.
Excelente!!!

Le gusta a 1 persona

Deja un comentario