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CRECIMIENTO EN CONCIENCIA

EL SABER Y EL FUTURO

Sapere Aude

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“La totalidad de tu capacidad cerebral es inmensa; sin embargo tú, en tu pensamiento limitado, usas sólo un tercio de ella. ¿Para qué crees que es el resto?

Es ésta limitada capacidad creativa de la humanidad la que ha sido responsable de la situación planetaria actual, además de eventos que operan de acuerdo a grandes leyes inmutables. 

Somos como una computadora. Cada día programamos en nuestro conocimiento “dudas”, programamos “carencia” y programamos, de hecho, “desconocimiento”. Somos el ladrón de nosotros mismos, puesto que solo conocemos duda y limitación, y así hemos robado de nosotros la auténtica fuerza vital a través de nuestra manera de pensar y de hablar.

Sapere Aude significa “atrévete a saber”. Pero el verdadero conocimiento es un saber interior absoluto, y lo expresamos en pensamientos que van más allá de cualquier limitación, pues abre barreras, eleva la energía y por tanto las emociones. 

El cerebro es nuestro gran receptor de frecuencias eléctricas de pensamiento, diseñado para recibir las más altas vibraciones -propias de la creación infinita. Nuestro cuerpo, como herramienta, contiene las puertas para que nuestra mente acceda a las más altas posibilidades. 

La glándula pineal es “el receptor” capaz de convertir esas frecuencias. A un nivel esotérico y místico está relacionada con abrir nuestra percepción más allá de nuestros sentidos, y agudizar la fuerza de nuestra intuición. Descartes la identificó como el asiento del alma. Es ese conocido “amuleto” en forma de ojo que muchos tenemos, la representación de los egipcios del el ojo humano u “Ojo de Horus”: del que está completo, porque da una profunda visión interna que es más real que la del mundo en que vivimos. 

El principal problema de esta glándula es la calcificación. Investigaciones publicadas en 2001 afirman que el consumo de flúor está asociado a ello, a que acelere el endurecimiento, lo que disminuye la producción de melatonina que afecta los ciclos de vigilia y sueño, es decir, tener calidad en el descanso y despertar con ganas, energía y creatividad para experimentar la vida.

Alertan de la existencia de fluoruro en el teflon, en pastas de dientes y en medicamentos como el prozac, y la posibilidad de reducir la calcificación mediante el magnesioPero reactivar la glándula pineal es una activación interior mediante rituales, técnicas y meditaciones, por medio de experiencias de revelación o a través del deseo.

El saber nos muestra la manera de lograr lo que deseamos vivir. Impedirlo nos mantiene en ese “pensamiento horizontal” que apaga nuestro cerebro y prolonga el adormecimiento, absorviendo bajos contenidos del exterior, presentes en lo que miramos frente a la tele sin discernimiento, o a lo que recibimos y compartimos en las redes sociales, que a su vez genera, mantiene y perpetúa el mismo estado de impedimento y disociación, donde nuestra mente no puede crear nada nuevo, ni diferenciar entre la verdad y la ficción, una línea cada vez más invisible.

Si ocupamos correctamente nuestro ser-energía de acuerdo a las leyes de la energía, al intensificarse las emisiones electromagnéticas provenientes del sol, se elevan las frecuencias de la tierra, llevando al planeta y a todo lo que vive en él a un nuevo estado ascensional, a un proceso de expansión creativa y a una mayor carga eléctrica con el consiguiente aumento del voltaje.

Si el ser-energía, al aumentar su voltaje, reestablece un “pensamiento vertical” con lo superior, mediante la meditación o el desarrollo del sentimiento de amor enfocado, a lo más elevado de la manifestación con dirección e intensidad, se convertirá en invulnerable a cualquier condición inferior a la perfección original.

La única manera de llegar a la iluminación, el verdadero saber, es permitir que el pensamiento entre en sus propios procesos de pensamiento, abrazándolo hasta la emoción y experimentándolo hasta la sabiduría. Entonces somos más que un cuerpo; nos conviertimos en aquello que nos mantiene unidos.

Debemos entender que el principal dador de todo lo que necesitamos somos nosotros mismos. Nuestra capacidad de recibir todo lo que queremos. El modo de permitir nuestros deseos es simplemente saber qué es lo que queremos y saber que merecemos conseguirlo.

El saber es la verdad, es el dador, es nuestro futuro. Porque como dijo André Malraux: “El siglo XXI será espiritual o no será”

Tere Hernández.

Terapeuta https://aainwithyou.wordpress.com

Estudiante de Un Curso de Milagros 

Maestra Adjunta Na-sa Curarte tu https://curartetu.org

Texto basado en:

El libro blanco. Ramtha

El cielo está abierto. Fresia Castro M.

Conclusion. Libertad con responsabilidad.

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