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CRECIMIENTO EN CONCIENCIA

CREANDO EL FUTURO

Así escribimos nuestra historia

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Investigadores descubrieron que el “Campo 0” contiene el plano de nuestra existencia. Todo y todos estamos conectados con todo mediante este campo en el cual toda la información de todos los tiempos esta “almacenada”.

Todo vibra, incluida la materia que consideramos más sólida y que está compuesta al igual que todo, por fragmentos vibracionales acorde con la energía del campo. Y es en esta experiencia de sentirnos individuos separados de la creación, amenazados por la naturaleza que nos contiene y divididos incluso entre nuestro propio interior y exterior, en la que hay confusión, miedo y total pérdida de energía.

Así como cada uno con las emociones que vive, piensa y proyecta, crea su “realidad” y modela su destino, es que todos al formar parte de un mismo “campo” damos forma al porvenir del mundo.

Una opción o perspectiva compartida por muchos, amplía el efecto y acelera el resultado. Lo que todos creemos, creamos. Esto sucede para bien o para mal. No es de sorprender que las emociones de baja vibración que experimentamos como humanidad, se manifiesten en cataclismos y cambios climáticos, más allá de los cambios cíclicos que la tierra experimenta. 

La física cuántica ofrece experimentos asombrosos que demuestran que hay una inteligencia más allá de nuestra propia comprensión, y que además existen muchos futuros posibles o destellos de variadas consecuencias resultado de las decisiones que tomamos en el presente. 

El Biólogo Paul Pietsch de la Universidad de Indiana en Estados Unidos, condujo experimentos con salamandras. Removió sus cerebros para destruir su memoria, y los molió en una picadora de carne. Luego puso los restos del cerebro de vuelta en la cabeza y en un corto lapso las salamandras mostraron de nuevo el comportamiento aprendido. Su memoria estaba intacta. Por lo que Pietsch concluyó que la memoria no era un fenómeno local sino de alguna manera conectada a algo.

El neuroanatomista Harold Burr de la Universidad de Yale descubrió el campo de diferente manera. Investigó campos de energía alrededor de organismos vivos y descubrió que las salamandras jóvenes tienen un campo de luz a su alrededor en la forma de salamandras adultas. Este campo esta presente también alrededor de un huevo sin fertilizar. Este campo podía explicar por qué se podía amputar una pierna a la salamandra y volvía a crecer.

El Físico Hall Puthoff de la Universidad de Standford se preguntó ¿de dónde obtienen sus visiones los clarividentes? Condujo varios experimentos con dos clarividentes y les dio la ubicación en coordenadas de un lugar en el que no habían estado nunca. Separado uno de otro, cada uno fue capaz de describir con detalle el lugar. Les pidió a continuación que describieran el planeta Júpiter, antes de que la nave Space 10 de la NASA llegara al planeta. Ingo Swann -clarividente- dijo haber visto una especie de anillo alrededor del planeta. Nadie lo tomó en serio hasta que la NASA publicó unas fotografías mostrando el anillo de Júpiter. La CIA comenzó a interesarse en sus investigaciones porque vio el potencial de utilizarse como espionaje. Pero el científico dio un paso más y pidió a los clarividentes que describieran el lugar de las coordenadas antes de que los sujetos de prueba llegaran. Con ello confirmó que la información del Campo 0 esta aparentemente disponible antes de que los eventos ocurran, y concluyó que el tiempo y el espacio no existen en el campo.

En otro experimento Ellen Langer física de la Universidad de Harvard demostró que el tiempo es relativo. Un grupo de personas de 70 años fueron llevados a una zona aislada donde un escenario exacto al de 1959 fue replicado. Al cabo de una semana los síntomas de envejecimiento de todos se habían revertido. Langer concluyó que al haberles proporcionado la misma información mental que en 1959, sus cuerpos empezaron a adaptarse a la situación física de esa época, y que hicieron contacto con su “campo energético” de 1959 y sus cuerpos siguieron el ejemplo.

Roy Martina, campeón de karate, estaba en una fiesta, cuando un amigo lo atacó por la espalda jugando. Su reacción fue inmovilizar al atacante rompiendole un dedo.  Decidieron hacer un experimento: habían oído que los aborígenes podían reparar un hueso roto de manera instantánea. Entonces generaron el pensamiento y se sintonizaron en un “campo aborígen” enviando energía a la fractura del dedo.  

Días después se encontraba jugando volibol de nuevo ya que los rayos X no mostraron fractura en el dedo. (1)

Si tomamos en cuenta lo descrito anteriormente, contrario a encerrarnos en una burbuja, o aceptar certificar “espacios limpios”, que poco a poco nos aislarán totalmente de la naturaleza y nos afectará cada vez más física, emocional y espiritualmente, necesitamos pisar la tierra, reconectarnos, abrazar árboles, regar las plantas, sembrar, bañarnos en ríos y mares, respirar hondo, porque todo ello sana nuestro cuerpo y mitiga el enorme estrés que deprime nuestro sistema autoinmune. 

Volver a la unidad y confiar en la sabiduría de la creación es recuperar nuestra energía y potencializar nuestro poder, porque en nuestra sabiduría colectiva se encuentra la oportunidad de iniciar una nueva era de paz, de unidad y de recuperación global sin precedentes en la historia de la humanidad. A medida que nos permitimos cuestionar y elegir nuevas perspectivas, vamos despertando otras posibilidades y ajustamos un resultado final. (2)

Cuanto antes reconozcamos nuestra relación con el mundo que nos rodea, entenderemos mejor cómo nuestras elecciones internas de paz se verán proyectadas en un mundo perdonado.(3)

Cada acción de cada individuo cuenta, por pequeña o grande que sea, porque nos encontramos en un mundo que creamos juntos. 

Todos influimos en el resultado de la historia mediante el rumbo que toman nuestras vidas en este presente.

Cayce, el “profeta dormido”

Cada opción personal de reafirmar la vida en pensamientos, sentimientos y emociones por tiempos de paz y de perdón, impactará en el colectivo de nuestras familias y comunidades y en el mundo en su totalidad. Una vez más se nos invita a recordar que el mundo interior y el exterior son un reflejo el uno del otro.

¿Podría ser que traer paz, salud y cooperación al mundo fuera algo tan simple como concertar un esfuerzo unificado para concentrarnos en ello como si ya existiera?

Si el mundo exterior refleja realmente nuestras creencias y valores ¿es posible terminar con el dolor y sufrimiento de la tierra si elegimos la compasión y el amor en nuestra vida?

Tere Hernández

Terapueta https://aainwithyou.wordpress.com

Estudiante de Un Curso de Milagros 

Maestra Adjunta Na-sa Curarte tu https://curartetu.org

Bibliografía

(1) An introduction to the Zero Point Field

(2) (3) El efecto Isaías. Gregg Braden

3 replies on “CREANDO EL FUTURO”

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