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El mundo es un puente para que paséis por él, pero no os instaléis en él.
Caballo de Troya 1. JJ Benítez
Vivimos en un mundo de apariencias y contradicciones, donde la manera de silenciar es creando más ruido. Una distopía y confusión creciente por la exclusión masiva que hemos hecho de lo trascendente. Con una tibieza espiritual que no hace sino generar en cada uno, al menos, incomodidad.
Como humanidad respondemos desde el inconsciente colectivo, con todas las creencias que sostiene este mundo que ya no queremos ver. Pero seguimos en automático, a la espera de que algo cambie afuera sin cambiar nosotros. En una desconexión entre nuestros anhelos globales y la falta de conciencia individual.
Hay que salir del inconciente colectivo para posibilitar un colectivo consciente.
El camino es fundamentalmente individual si queremos lograr un cambio colectivo. (1)Emilio carrillo
Jung decía que “cuando el inconsciente colectivo irrumpe sin conciencia, las personas dejan de actuar como individuos. Empiezan a moverse como masa. Los matices desaparecen. Las emociones se intensifican. Surgen figuras heroicas o demonizadas. La identidad personal se diluye dentro de un relato colectivo.
Es entonces cuando aparecen fenómenos peligrosos: fanatismo, persecución, odio tribal, polarización extrema.
Coincide en que el verdadero peligro no es el inconsciente colectivo en sí, sino la falta de conciencia individual frente a él.
Porque el mayor riesgo para la humanidad no es la oscuridad exterior. Es la oscuridad que millones de personas creen no tener dentro”
{…}¿Dónde hay un lugar para ti? Ningún lugar… Nada fuera de ti puede darte un lugar… En ti mismo, ahora mismo, está todo el lugar que tienes».
― Flannery O’Connor, Wise Blood
“El costo más profundo suele ser pasar la vida entera sin llegar a descubrir quién se es realmente. Cuanto más consciente se vuelve una persona de sus propios patrones -sus miedos, sus heridas, sus mecanismos de defensa- más espacio interior aparece para elegir de otra manera”
Es reconocer que nuestras decisiones incluso las más pequeñas -cómo tratamos a los demás, qué consumimos, en qué invertimos nuestro tiempo y energía- son actuaciones que dan forma al mundo.
Tal vez cruzar el puente sea precisamente eso: un paso a paso, una artesanía diaria de quien asume el temblor interior, para superarlo y avanzar. Porque el puente no es un destino. Es un tránsito.
Hay un lugar al que puedo ir y estar en paz sin importar lo que parece estar sucediendo fuera de mí. A veces me olvido de ir allí de inmediato {…} Pero afortunadamente me quedo allí períodos mucho más cortos de tiempo, antes de qué recuerde la realidad de ese lugar interior. Y silenciosamente soy traído de vuelta a la paz
Ortega y Gasset dijo que el hombre es él y sus circunstancias. Cada persona actúa desde las herramientas, estado de conciencia o circunstancias que le rodean. Cuando elevamos nuestra conciencia comprendemos que es difícil hacer juicios sobre nadie más que sobre nosotros mismos.
Pero “no todas las personas aceptan entrar en este proceso, muchas prefieren mantenerse en estructuras conocidas, incluso si ya no les aporta sentido.
Si bien el logro es la congruencia que lleva a la paz interna, el proceso es a veces duro y doloroso. Porque no sólo desmonta lo externo sino lo que creemos ser. Por ello al final la opción es personal».
“La vida es corta. Haz cosas que importen” – Siqi Chen
«Quien lo decide entra en una conciencia desde donde ya no es posible volver a la inconsciencia de antes. Se hace cargo de cómo actúa en su entorno, de cómo crea o descrea.
Cada uno comparte lo que esta vibrando, y así fortalece y nutre la conciencia por la paz o el inconsciente de caos y miedo”
Quien mira hacia afuera, sueña. Quien mira hacia adentro despierta.
Carl Gustav Jung
Tere Hergom.
Citas Carl Gustav Jung.