Categorías
CRECIMIENTO EN CONCIENCIA

ME QUEDO EN CASA

La sabiduría es saber cuándo descansar, cuándo tener actividad y cuánto de cada uno tener. (Sri Sri Ravi Shankar)

pexels-vlada-karpovich-9969255

Del quédate en casa para resguardarte de enemigos externos, a la gran posibilidad de encontrarte contigo. No desde el miedo y la huída sino desde la búsqueda y el autoreconocimiento.

Hay momentos en que decimos, me quedo… en casa, en mi, en un espacio de descanso, contención. Ese espacio que llamamos de muchas maneras, que para algunos es tan solo un lugar físico y para otros un santuario. El lugar donde sueltas la ropa que ajusta, el cinturón que aprieta… sueltas el cuerpo, los tacones, el pelo.. y quitas el maquillaje que tapa lo que no quieres ver…

A veces por un rato o por una noche, porque sentimos que nos lo pide el cuerpo, la mente o el corazón .

A veces quedarse es una decisión que supone no asistir o “perderse” de algo, dejar ir, abandonar, soltar algo que se deseaba, porque es, simplemente preciso y necesario, desde la coherencia de que es momento de parar. Para aceptar qué lo ha provocado.

Deviene la pregunta inevitable de ¿cómo nos tratamos? ¿Cómo nos cuidamos, atendemos o exigimos?

Y retomo este pensamiento: ¿qué tal lo estamos haciendo con el humano que estamos a cargo? …en este viaje de “su” vida que somos su guía turística, ¿en verdad volvería a contratarnos de nuevo?

Su experiencia siempre en dependencia de nuestra valoración de él o ella, muestra dónde estamos:

¿Que dirá de ti ese humano del que estás a cargo?

¿Que tal le va contigo?

¿Le has permitido ser quien es o se lo has negado?

¿Eres su liberador o su carcelero?

¿Vive en amor, en relaciones nutritivas, equilibradas, o aceptas migajas?

¿Quieres que sea exitoso o feliz?

¿Disfruta de las pequeñas cosas o las sufre porque debe ser perfecto?

¿Vive echando culpas o sabe perdonarse?

¿Se aferra o fluye?

¿Se expresa o calla?

¿Sabe pedir ayuda?

¿Es compasivo, amoroso y busca a quienes ama o guarda todo para sí a la espera de que le busquen?

¿Les has enseñado a agradecer?

¿Le has dejado claro que solo es responsable de su vida, o le has hecho cargar con pesos ajenos para no hacerlo?

¿Les has redimido?

¿Sabe que no tiene que ser lo que tú quieres?

¿Qué tipo de personas has escogido para acompañarlo (a)?

¿Cómo le fue?

¿Cómo le va?

Quedarse es permitirse el silencio y dejar de ocupar la mente con cosas inútiles que le evitan cuestionar y pensar. Solo en el silencio se nos puede decir lo que somos capaces de entender y recibir. Cuanto más cerca estes de tu humano más puede él o ella decirte. A veces ese mírame que tanto demandamos de otro no es más que el eludido por nosotros mismos.

Tu humano no es ni va a ser perfecto nunca, quizá sería bueno que lo aceptes y se lo digas. Y tampoco se va a cruzar nunca con uno que lo sea. El mayor regalo que puedes darle es justo recordarle ser eso: humano  y por sobre todo de la enorme posibilidad que tiene de volver a elegir.

Personalmente hoy escribo desde casa, preparando un nuevo capítulo de vida, como muchos que han dado un giro a su historia. Y el tamaño del cambio coincide con el del esfuerzo. Por ello el descanso impera.

Pero hay cosas que no cambian, las redes de mujeres construidas en la historia que se cierra reinicia en otra con una que se extiende, sostiene y acompaña en este cambio de paradigma, y sé que es la energía femenina la que sostiene el mundo y la que más se necesita. Desde la capacidad empática, amorosa, nutritiva, expansiva y segura.

Y pretendo recordar que como padres no debemos postergar el momento para alertar a nuestros hijos en cómo hacer una mejor gestión con su humano a cargo, de cómo lo hemos hecho nosotros.

Quizá la comparativa entre cuando nuestros abuelos tenían hijos sin mayor visión que alimentar a la prole y que hoy, quiero pensar, logremos mayor conciencia de la labor emprendida:

Mostrarles la posibilidad pero también la responsabilidad que tienen para establecer las premisas esenciales para que “su humano” pueda crear su propia de felicidad. 

Tere Hergom.

Deja un comentario