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CRECIMIENTO EN CONCIENCIA

TODO PODEROSOS

¿A quién entregas tu energía?

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Creemos que debemos de protegernos de personas que abiertamente quieren empoderarse con nuestro poder personal y los identificamos como los “malos”…

EL PROBLEMA ES MAYOR.

En realidad estamos rodeados de “buenas” personas: Maestros, Líderes espirituales, Coaches, Conferencistas, algunos con buena voluntad y otros a sabiendas, pero todos alimentándose de su “rebaño”. Y nos hacen sentir increíble cuando acudimos a ellos pero pronto, quizá en unos días, nos sentimos igual o incluso más devastados.

Lo recibido suele quedarse más en notas que en cambios, porque no hay una revelación interior. El camino de otro es siempre solo su camino…y se comparte como incentivo para mostrar que cada uno debe emprender la propia senda.

En cada sistema familiar, social…sucede. Aquél que acepta sostener el “sistema” necesita la fuerza y el grupo acaba por otorgársela.

Cada persona que se vuelve “salvadora” necesita la fuerza de quienes salva y, sabiéndolo o no, se convierte en un dementor o vampiro energético. De ahí que la experiencia de quien recibe ayuda sea, sin entenderlo, de agradecimiento y reproche a un mismo tiempo. 

Me inclino a pensar que muchos queremos ayudar desde una intención amorosa, pero poco a poco se pierde la noción de la responsabilidad tomada que de una u otra forma pasará factura.

El rol que se establece es tóxico, sitúa a la persona que recibe ayuda como débil y la empobrece. El “salvado” toma una posición cómoda y pasa a exigir, demandar y reclamar si se le abandona.

Por su parte quien “salva” vive en atención a otros perdiendo la libertad y responsabilidad de su propia vida. Se cree obligado y culpable respecto a la tranquilidad de los demás, en constante estado de alerta, con mucha preocupación y ahogado de tanta responsabilidad. No pide ayuda ni nadie cree que la necesite. No habrá agradecimiento y lo que ahí queda es una olla exprés que necesita liberar aire o estallará.

A veces el “sistema” nos “otorga” esa posición, y en el mejor de los casos estaremos a tiempo para soltarla.

El verdadero poder solo puede provenir de la Fuente, si entendemos que somos parte de un todo entonces podemos comprender que en esta “realidad” cada uno posee parte de la fuerza y, quien tiene una fuerza extra o presenta una super capacidad casi ilimitada, solo puede ser porque es “robada” de otros…

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Otra cosa son los eventos multitudinarios, de todo tipo, conciertos, meditaciones colectivas, conferencias…donde “la masa” es anónima pero cada persona está abierta tanto para recibir como para entregar y sin darse cuenta hay una transferencia debilitante. La depresión post evento habla de haber experimentado tal descarga de energía que las emociones resultan alteradas: te sientes bien ahí pero sales drenado.

Imagina la recarga de la persona que se encuentra arriba del escenario.  ¿Te imaginas tomar la energía de miles de personas?

Tere Hergom.

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