
“Todo cambia“ es el título de una famosa canción que escribió el chileno Julio Numhauser en 1982, y que inmortalizó Mercedes Sosa con su voz. En sus versos, el autor decía: “cambia lo superficial/ cambia también lo profundo/ cambia el modo de pensar/ cambia todo en este mundo“.
Es la experiencia más clara, y no siempre fácil de aceptar. La impermanencia, ese continuo devenir que experimentamos día a día.
Todos cambiamos. Nuestras relaciones también evolucionan y cambian a lo largo de la vida, al igual que nuestras prioridades, intereses y situaciones, lo que nos lleva a vivir procesos complicados o al menos desafiantes.
¡Has cambiado ! Es la frase que acompaña el final de mucha relaciones.

“Si en los cambios que vamos haciendo en el recorrido de la vida, la gente que nos rodea no nos acompaña, ni cambia con nosotros, nos distanciamos (…) «Ojalá, cambiemos juntos«, es lo que suelo decir a la gente que quiero y con la que deseo seguir compartiendo el camino“ (1)
Cambiar juntos significa actualizar la relación. Por ello decimos reunámonos para “ponernos al día“, que es simplemente estar en el presente, sin historias, para volvernos a descubrir.
Porque los amigos nos hacen mirar cosas nuevas, y también las que no queremos ver. Son los entusiastas que nos dicen ¡atrévete!, o los pesimistas que nos hacen volvernos más intrépidos. Pero ninguno está por casualidad en nuestra vida.
Pero nuestras resistencias nos impiden dar el paso para acortar la distancia cuando se instala. Y «al intentar enviar el primer mensaje nos vemos incapaces de «pulsar el botón de envío«. Nuestro miedo al rechazo y a la incomodidad puede estar volviéndonos demasiado precavidos». (2)
Y es que “mirarnos en un amigo es mirarnos en un espejo. Es un espejo que devuelve algo más que una simple reproducción de la propia imagen. Mirarnos en un amigo es encontrarnos a nosotros mismos vistos desde fuera y con mayor perspectiva (…) Los amigos se enriquecen y perfeccionan, se descubren e interpretan. Se podría decir que, al ver al otro, cada uno de ellos aprende a conocerse (Marias).
Cuando nos sentimos así, vistos con unos ojos ajenos, que al mismo tiempo son como los nuestros propios, es como si todo nuestro ser despertara (…) Es otro yo porque se pone en nuestra piel, como si fuéramos nosotros mismos; pero al tiempo que mantiene su mismidad y su alteridad.“ (3)
La vida es querer. “Cuando los amigos quieren ser amigos, es menos probable que surjan conflictos, y sea más fácil poder disfrutar de experiencias compartidas…”
Gibranuppers.es
Amar sin mí yo resulta del “amar“ (del latín) y “sin mi yo” (del griego) que nos recuerda dejar de lado el yo, mi, me que toma el centro del escenario, para salir de uno mismo hacia el otro. Esto es lo que permite relacionarnos. Por ello hay que sabernos responsables del trato, fidelidad y afecto que mostramos a nuestros amigos.
Si consideras amigo a alguien en quien no confías tanto como en ti mismo, te equivocas de parte a parte y no conoces bien el valor de la verdadera amistad.
Séneca sobre la amistad.
Ya lo decía Voltaire «Sólo entre «gente de bien« puede existir la amistad, ya que la gente perversa solo tiene cómplices; la gente interesada, tiene socios; la gente política, tiene partidarios; la gente de la realeza tiene cortesanos; únicamente la gente buena, tiene amigos».
A los verdaderos amigos los consideramos como hermanos, porque con ellos compartimos principios y valores, secretos y confidencias, recuerdos construidos juntos e incluso tensiones. «Ellos son el campo que siembras con amor y cosechas con agradecimiento“ (4)
¿Pues que haces de la amistad, si no buscas a tus amigos, sino para matar el tiempo? Busca más bien, su compañía, para vivir las horas.
Khalil Gibran. De la amistad.
Los amigos excepcionales «leen entre líneas», preguntan con sigilo, cuidan sus palabras; no esperan, acuden; acompañan y sostienen, si es preciso. Acarician el alma porque ven la luz y aceptan las sombras. Dan valor, apoyan e impulsan cada faceta del amigo. Y es por la reciprocidad que se genera el encuentro y el gozo de cada instante.
“(…) Solamente entonces deambular a lo lejos en el imperio de su amistad -que no tiene fronteras- me permite no sentirme emigrante, sino viajero. Pues el desierto no está allí donde uno cree“
Carta a un Rehén. (también conocida como «carta a un amigo«) de Saint de Exupery 1943 pensando en su viejo amigo León Werth.
A mi amigo Hector Moctezuma, por ser ese amigo excepcional.
Tere Hergom.
Bibliografía:
- linkedin.com/pulse/todo-cambia-y-hay-que-estar-preparados-gabriela-oliván
- nationalgeographic.es/ciencia/2024/06/reconectar-viejos-amigos-explicacion-cientifica
- almudi.org/articulos-antiguos/7613-la-amistad-un-tesoro-ana-maria-romero
- de la amistad Khalil Gibran