
¿Será que el motivo de nuestros anhelos mas profundos se corresponde con nuestros actos? Quizá aquello en lo que tanto nos empeñamos no sea donde está nuestra felicidad, como cuando confundimos la sed con el hambre.
Quién no estaría de acuerdo con las palabras de Descartes: «Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro«
Y es que perseguir algo y siempre, nos cobra factura. La palabra empeño se traduce literal como en prenda de.
Como escribiera Emily Dickinson: Si la fama me perteneciera, no podría escapar de ella; si no lo hacía, pasaría el día más largo persiguiéndola, y la aprobación de mi perro me abandonaría entonces.
Es altamente probable que «creer saber» sea la causa de la mayoría de nuestros problemas, pues obstinados en tener razón, «adaptamos» la información, llenamos “espacios vacíos” con suposiciones y nos encerramos en lo que pensamos. Y es que en tiempos de inmediatez y fácil accesibilidad a «datos», hemos perdido la posibilidad de decir «No sé» y también el ir a profundidad. Creemos saber lo que el otro necesita cambiar, lo que más le conviene, y a duras penas sabemos lo propio.
“Muchas personas suben ciegamente peldaño a peldaño por la escalera que creen que les conducirá al éxito. Y solo al llegar a la cima se dan cuenta de que han colocado la escalera en la pared equivocada.”
(Steven Covey)
«Imagínense que hay una persona, en un lugar cualquiera, que tiene frente a él cuatro caminos: norte, sur, oriente y occidente… Y dice, yo tengo la meta, el objetivo, de caminar hacia el norte. La persona de pronto no sabe que su función no está hacia el norte, sino hacia el sur. No lo sabe, tiene que descubrirlo. Entonces empieza a caminar hacia el norte, y se encuentra con obstáculos porque ese no es el camino que le corresponde, pero como lo tiene como objetivo, entonces lucha, pelea, se empeña, y dice que hay que ponerle constancia y no le está poniendo constancia, sino terquedad, porque tiene un objetivo: llegar al norte… Ahora, imagínense que la persona tiene el propósito de descubrir cuál es el camino que le corresponde, donde puede desarrollar su función, y puede ser feliz encontrándolo… Si la persona tiene el propósito de descubrir cuál es su camino y no la meta o el objetivo de ir por un camino, ¿es diferente o es igual? Bien diferente, ¿cierto? Porque la persona que tiene el propósito de encontrar el camino, es la que está dispuesta a dejarse guiar, está abierta. Entonces listo, no sabe; camina hacia el norte y encuentra dificultades, conflicto. Entonces camina hacia el sur, y cuando encuentra el camino que fluye, dice, “este es mi camino”. Entonces se liberó. ¿Qué fue lo que hizo? Aceptó que los objetivos y las metas rígidas no sirven para ser feliz, porque no le permiten ubicar cuál es el camino que le corresponde en la vida.» (1)
Si yo hago lo que no he venido a hacer, ahí es donde me equivoco…(Gerardo Schmedlig)
Aceptar esos no sé nos permite flexibilidad y paciencia, porque al destino no se llega en línea recta, hay un recorrido de sinuosos pasillos que no comprendemos hasta que salimos de ellos, y eso es lo que da la sabiduría.

La lógica te lleva de A a B, el Universo a «cualquier parte».
…Si te sientes deficiente en algo, o sientes que necesitas aprender más, no te castigues por ello. Celebra el hecho de que te hayas dado cuenta. Porque ahora lo sabes…
Lee Harris.
La pregunta es, «mientras algo sucede, ¿puedes ser feliz? si ese es el caso, tus ideales no son necesarios. Es ese matar el deseo del que Buda habló como la última meta Budista. En cambio, cuando no logras ser feliz aplicas a la realidad de la vida una idea falsa, y obtienes un resultado que no funciona, porque lo vives desde la incomodidad y la no aceptación, y entonces no funcionan las relaciones, la salud, los emprendimientos..no funciona nada…(2)
Mientras no tengamos conciencia frente a lo que vemos, no se nos mostrará lo que no vemos.
«Te ruego que tengas paciencia con todo lo que no esté resuelto en tu corazón y que trates de amar las preguntas mismas como si fueran habitaciones cerradas o libros escritos en un idioma muy extranjero. No busques las respuestas que no te podrían dar ahora, porque no podrías vivirlas. Y el punto es vivirlo todo. Vives las preguntas ahora y tal vez entonces, algún día lejano en el futuro, gradualmente, sin siquiera darte cuenta, vivas a tu manera en la respuesta.»
Rainer Marría Rilke. Cartas a un joven poeta (1929)
¡No existen los retrasos! No sabemos lo que trae cada día, pero lo que tiene que suceder llega siempre en el momento perfecto: un nuevo destino, destinado para ti, aunque probablemente diferente a como lo imaginabas, pues tiene «Su Propósito» ¿lo permites?
Aceptar es dejar de pensar en «imposibles» y utilizar otra expresión: aún no sé cómo puede hacerse«. (3)
Cuando el viento anuncie el movimiento muévete a izar las velas, con agradecimiento leva el ancla, da máquina hacia adelante, y muy lentamente y con todo cuidado, recoge la «línea de fondeo».
«¿Con qué he de irme?
Nezahualcoyotl
¿Nada dejaré en pos de mi
sobre la tierra?
¿Cómo ha de actuar mi
corazón?
¿Acaso en vano venimos a
vivir,
a brotar sobre la tierra?
Dejemos al menos flores
Dejemos al menos cantos».
Nada te llevas, nada dejas. Puedes creer que hay aventuras que decides y otras a las que «te llevan», pero la realidad es que el sendero nunca es solitario: siempre es de uno, de ambos, de todos, y más evidente es el efecto por los afectos.
Solo el Amor da certeza. Se puede «mudar la vida» pero no el corazón: el Amor no tiene “localidad».
Y el que sepa ser feliz intentará serlo… (Sócrates)
Tere Hergom.
¡Gracias por acompañar mi travesía!
(1) (2) (3) “Maestría en Amor: para aquellos que no necesitan sufrir más”. Módulo Aceptología. Escuela de Magia del Amor. Gerardo Schmedlig.