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CRECIMIENTO EN CONCIENCIA

A MI SIEMPRE, A MI NUNCA

todo lo que es percibido en el mundo es un reflejo de lo que se cree en la mente. David Hoffmeister

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A tan “poco tiempo” de haber empezado el año hay quien se mantiene en el camino, quien ya perdió el rumbo, olvidó a donde se dirigia o nunca ajustó la ruta, y también quien ya desertó o renunció a algo…quizá en mal momento.

Tomás Alva Edison, tenía como premisa básica de sus actuaciones un pensamiento: “muchos de los fracasos de la vida son de personas que no se dieron cuenta de lo cerca que estaban de lograr lo que querían cuando se dieron por vencidos”.

Algunos planifican su vida a rajatabla, otros hacen bosquejos y hay quienes esperan que “les pasen” las cosas que desean. Pero hay cosas que llegan, otras que nunca lo hacen y muchas que aparecen de manera diferente, con más o menos acierto, más o menos decepción.

Es verdad que hay eventos que nos caen “de sopetón”, que nos paran, desvían, plantean coyunturas o cambian totalmente el panorama. Porque “la vida es lo que sucede cuando estás ocupado haciendo otros planes”, decía John Lennon.

Algunos son expertos en quitar obstáculos y abrir caminos, otros saben darles la vuelta, pero hay quienes se vuelven atrás: cada uno somos un tomador de decisiones.

De nuestra personalidad, ese rostro visible, se establecen como patrón conductas, pensamientos y emociones.

Siempre estamos eligiendo. Nuestra vida es nuestra creación, no por lo que nos acontece sino por cómo decidimos reaccionar ante ello.

La creencia de que «lo mejor solo le pasa a otros» es compartida por muchos, desde una vida basada en la comparación “a mi siempre…”, “a mi nunca…”

Cuando esa mente guía no se crea sino que se fabrica desde el miedo, la carencia y la necesidad, siempre viendo hacia afuera y gastando tanta energía que cuando se quiere vivir la vida se está ya cansado. Porque “ocurre un divorcio entre nuestra vida y nuestro yo, pues cohabitan, realizan todo juntos sin convivir en realidad; están mutuamente presentes, aunque en realidad ausentes, dado que se ven como extraños, se ignoran. Y nos convertimos para nosotros mismos en “el gran desconocido entre tantas cosas conocidas”. (1)

Así la mayoría de nuestros planes – y a veces “fracasos”-, responden a lo que “creemos” que podemos lograr. Pero las cosas se salen de nuestra planificación y ocurren de maneras que jamás hubiéramos podido imaginar para mostrarnos que siempre hay más… Aquellos que llamamos desvíos, son a veces “caminos de tierra” que nos llevan a parajes que no hubiéramos visitado, a capacidades que no conocíamos en nosotros mismos, o enseñanzas que nos toca trabajar, como la paciencia, la tolerancia, el respeto y la humildad.

Y no significa que no debamos planear, pero sí que debemos hacernos preguntas para saber si seguimos en el camino correcto y si estamos ahí, en la experiencia o atrapados en la imaginación y el pensamiento.

Si viéramos nuestra vida como navegación entenderíamos que es fundamental observar y ajustar constantemente, al monitorear la dirección del viento, el ángulo de las velas y el rumbo.

Aferrarnos solo trae sufrimiento. El estrés es producto de nuestra mente no de los acontecimientos. Elegir en base a «lo que hay» trae paz y certeza, mientras nuestras resistencias solo nos hacen pelearnos con nuestra propia vida. Seguir “en modo avión” nos lleva donde siempre y a topar de nuevo con pared.

Las preguntas son la respuesta.

“La utilidad de los conocimientos que aprendemos dependen de la calidad de las preguntas que nos hacemos”

elcaminodelelder.com

Si las preguntas hechas con anterioridad nos han llevado a donde no deseabamos, toca preguntar de nuevo, pero hay que empezar por asegurar lo esencial: ¿estoy aquí? – o me estoy pensando.

«¿Qué significa esto? ¿Qué estoy viendo y qué se me está escapando? ¿Qué he hecho hasta ahora y qué otras cosas podría hacer para avanzar? ¿Qué no he pensado que podría ser clave en esta situación?» (2)

¿Qué es «tan difícil» en este problema? ¿Qué hay que aun no sucede? ¿Qué dice que debo hacer? ¿Qué dice que ya no?

Decía William Blake , poeta, grabador y místico inglés del siglo XVIII: “Si las puertas de la percepción fueran limpiadas, la realidad aparecería como es: infinita. El mundo en un grano de arena. El paraíso en una flor. La eternidad en una hora. Todo lo existente en la palma de mi mano”

Conocernos es nuestra principal herramienta individuo, persona y personalidad: ¡nuestra “HUMANÍSIMA” TRINIDAD!. Amigarnos con la vida requiere cambio de percepción, atención, autocuestionamiento y capacidad de adaptación.

A veces pensamos que “…el tren se fue. Pero cada día llega un nuevo tren. Estás a tiempo siempre de empezar de nuevo. Da igual que pasó, que ocurrió, siempre es ahora y siempre puedes elegir de nuevo…” (3)

Saber lo que se quiere, no desde la mente limitada, sino desde la supra conciencia de nuestro Ser – nuestra verdadera identidad -, permite que el objetivo sea claro y se logre. Porque entonces permaneceremos en un pensamiento de dicha, paz y liberación ilimitada, porque todas las cosas se liberan dentro de él.

El inicio de cada día debería de tener una señal de Stop, que nos permita entregar nuestro día a nuestra intuición, nuestro “guía superior” y ¡estar ahí!… atentos ante el devenir de las cosas.

“Algunos hombres ven las cosas como son, y dicen: « ¿Por qué?» Yo sueño con cosas que nunca fueron, y me pregunto: « ¿Por qué no?»”

GEORGE BERNARD SHAW.

Tere Hergom.

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Bibliografía:

  1. ser-con-y-ser-para-los-demas-una-exigencia-humana-ineludible. Jesús Francisco Cabrera Tapia
  2. elcaminodelelder.com/el-arte-de-las-preguntas-poderosas/
  3. facebook.com/YOSOYMANUEL?mibextid=ibOpuV

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