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CRECIMIENTO EN CONCIENCIA

BOTIQUÍN DE FILOSOFÍA

Para los que hacen preguntas y buscan respuestas.

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“Queremos que tomes de nosotros. Queremos que, al principio, nos robes, porque no puedes robar. Tomarás lo que te demos y lo pondrás en tu propia voz y así encontrarás tu voz”.

—Francis Ford Coppola

La filosofía es parte de nuestra vida cotidiana y nuestro bagage, aun no seamos conscientes de ello. Desde la antigüedad las preguntas acerca del sentido de la vida: ¿quiénes somos? ¿por qué vivimos lo que vivimos? han sido planteadas por los llamados filósofos.

Mirar lo que han pensado y luego replantear las preguntas para uno mismo permite la observación y la posibilidad de respuestas propias.

Porque quizá pensamos que vamos hacia adelante generando siempre nuevas ideas, pero aunque los escenarios cambian, los pensamientos parecen surgir de los mismos cuestionamientos.

Entender muchos de los planteamientos de la edad moderna, requiere partir de los más antiguos y los 3 más grandes:

Sócrates (470 a.C. – 399 a.C.). Considerado como el fundador de la filosofía occidental se dedicó más bien a plantear preguntas por las calles. Era el método socrático basado en el cuestionamiento y en la profundización personal sobre las creencias de cada individuo. Más que la búsqueda de respuestas, estaba motivado por la comprensión de los conceptos que cada persona tiene interiorizados.

Platón (427 a.C.-347 d.C) fue autor de la famosa teoría de las ideas que propone la existencia de dos mundos, el mundo real y el mundo de las ideas: la cueva de Platón. El mundo físico que nos rodea, el mundo “real” en el que vivimos, es una simple imitación del mundo de las ideas, lugar donde habitan las formas correctas y perfectas. Mientras Aristóteles (384 a. C. a 322 a. C.), su alumno, creía que la respuesta estaba en el mundo real, pues confiaba en los sentidos para llegar a conocer la naturaleza de las cosas.

¿Para que sirve la filosofía? La simple pregunta nos permite ya filosofar.

La época del helenismo es comparable a la cultura del mundo actual, dice Jostein Gaarder*. También el siglo XX se ha carac­terizado por una sociedad mundial cada vez más abierta. También en nuestro tiempo esto ha llevado a grandes cam­bios en cuanto a religión y conceptos sobre la vida. También en nuestro tiempo vemos cómo una mezcolanza de religiones viejas y nuevas, de filosofías y ciencias, puede formar la base para nuevas ofertas en el «mercado de las grandes ideas sobre la vida».

Gran parte de esos «nue­vos conocimientos» son en realidad productos viejos del pensamiento, con algunas raíces en el helenismo con sus 4 corrientes:

Los Cínicos de alrededor del año 400 a. C., enseñaban que la verdadera felicidad no depende de cosas externas, la verdadera felicidad no depende de cosas logradas en el mundo. Opinaban que no había que preocuparse por la salud ni por el sufrimiento, ni propio ni ajeno, ni por la muerte; de ahí a que hoy entendamos el cinismo como falta de sensibilidad ante el sufrimiento de los demás.

Los Estoicos del 333 a. C. a 264 a.C., creían en un universo gobernado por leyes naturales de un ser supremo y que el hombre no podía hacer nada para cambiar esa realidad. Aún así creían en el libre albedrío para decir qué tipo de vida llevar. Cada ser humano es como un mundo en miniatura, un microcosmos, que es a su vez reflejo del macrocosmos. Remarcaban que todas las cosas externas les eran indiferentes. Hoy en día decir tranquilidad estoica se refiere a una persona que no se deja llevar por emociones o sentimientos.

Los Epicúreos, por Epicuro que vivió en los años 341 – 270 a. C., creían que el objetivo de la vida es la tranquilidad y la paz, y confiaban en que la sabiduría era el camino hacia esa paz. Fue de los primeros en alertar que con miedo no se podía llevar la vida y que había que superarlo para conseguir la tranquilidad de espíritu. Muchos evolucionaron en dirección a una obsesión por el placer, su consigna: “vive el momento“. Por ello, la palabra epicúreo hoy se utiliza en sentido despectivo de vividor.

El Neoplatonismo encabezado por Plotino (205 – 270 d.C.), quien creía en el alma inmortal. Señaló al Uno como fuente indefinible de todas las cosas. Ese Uno se situaba en la parte superior, el Todo por encima de todo y era una sola cosa.

Pensaba que el mundo está en tensión entre dos polos: en un extremo se encuentra la luz divina, el alma iluminada por la luz del Uno. En el otro la materia, la oscuridad total. Punto clave es que esta oscuridad no tiene existencia alguna. Se trata solo de ausencia de luz, por tanto es algo que no es, lo único que existe es la luz de Dios o el Uno. Por tanto habla de la Unidad. Vivió una experiencia mística al fundirse con todo, un perderse a sí mismo, desaparecer en en la totalidad, de la misma manera que una gota de agua se pierde en sí misma cuando se mezcla con el mar.

“Cuando yo fui, Dios no fue. Cuánto Dios es, yo ya no soy“ Místico Hindú

Una experiencia mística no puede llegar por su cuenta, es un camino que consiste en una actitud meditativa, donde te pierdes a ti mismo en la forma que tienes en ese momento, pero al mismo tiempo comprendes que en realidad eres algo mucho más grande: tú eres todo el universo, tú eres el alma universal. Tu verdadero yo que solo llegarás a conocer si consigues perderte a ti mismo.

¿En qué consisten los discursos filosóficos? En ser capaz de mostrar a uno y a muchos la contradicción en la que se desenvuelven y que se preocupan de todo menos de lo que quieren, pues quieren lo que trae consigo la felicidad pero lo buscan en otra parte {…}

acfilosofia.org

Muchos conceptos expresados en la antigüedad, han sido enunciados en la posteridad por otros; porque anotamos, guardamos, interiorizamos, y luego compartimos con nuestras palabras.

«Las palabras son símbolos de símbolos, {..} En el mejor de los casos, las palabras solo pueden señalar el camino. A pesar de lo limitantes que son, son las principales herramientas que tenemos para abrirnos camino en medio de este asombroso laberinto {..}

Lección 101 de un curso de milagros: perfecta felicidad. Jon Mundy

Entender que el pensamiento actual es antiguo y el pensamiento antiguo es actual, es quizá lo que Francis Ford Coppola apunta como: «No pueden conectar los puntos mirando hacia adelante; solamente pueden conectarlos mirando para atrás«.

Tere Hergom.

Bibliografía:

Texto basado en El mundo de Sofía de Jostein Gaarder*, Steal like an Artist de Austin Kleon y vaventura.com

2 replies on “BOTIQUÍN DE FILOSOFÍA”

Muy interesante! Es verdad que vivimos en una sociedad más abierta aunque igual de intolerante. Los cuestionamientos son los mismos antes y ahora, y la evolución, si acaso, muy lenta. Todo ha cambiado y nada ha cambiado. Seguimos peleando por sexo, dinero y poder. ¡Qué pena!

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