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CRECIMIENTO EN CONCIENCIA

DOLOR SIN SUFRIMIENTO

Está bien no estar bien.

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Nunca subestimes el poder de la mente. La forma en que trabajas con las cosas puede transformar lo que parece existir. Trabajar con lo interno tiene la capacidad de transformar lo externo, aunque no de una forma lineal a la que se pueda apuntar con el dedo.

Pema Chödrön

El dolor es una experiencia sensorial y emocional que irrumpe y nos confronta en el instante presente. El sufrimiento en cambio se ubica y se alimenta en el tiempo, pero cuando uno se harta de sufrir, se acciona el cambio.

Vivir situaciones que se repiten o eventos que voltean nuestra vida al revés reclama tomar conciencia. Eventos dolorosisimos para el ego, duraderos o breves, vienen de circunstancias precisas. Tu experiencia te está diciendo que te estás equivocando en la forma de interpretar tu “realidad” y te hace mirar adentro y dejar de victimizarte y sufrir por todo lo que te pasa, porque lo que vives es el momento necesario para aprender, transformar y liberar-te.

Aquello que no eres capaz de aceptar es la única causa de tu sufrimiento.

Existen muchas formas de sentir el dolor, aunque siempre pensamos en accidentes o en enfermedad, pero están también las heridas auto infringidas – por pensamientos que rumian nuestra mente o por actos que lastiman el propio cuerpo a propósito -, la negación a tratarse o el dolor consentido de la sumisión y el masoquismo, entre otras.

Cada dolencia es algo personal e íntimo… pero no es el cuerpo el que sufre, sino el individuo en el sentido y valor de su vida. Reducido a la impotencia, comienza a considerarse como prisionero de un cuerpo donde él ya no se reconoce, y se desconecta de su Ser esencial.

El ego se despliega en Doleo ergo sum “Sufro, luego existo“: una forma de impedir que las resoluciones interiores lleguen a la conciencia. Para Freud “un sentimiento de culpabilidad, que encuentra su satisfacción en la enfermedad, y no quiere renunciar al castigo representado por el sufrimiento“.

«El dolor demuestra que el cuerpo no puede ser sino real (lo único real), pero el cuerpo carece de propósito, contiene todas tus memorias y esperanzas, y te vales de sus ojos para ver y de sus oídos para oír, y dejas que te diga lo que siente, más ¡el no lo sabe!…(1)

Quizá resulta difícil para algunos entender que nuestras dificultades y enfermedades no proceden de agentes externos. ¡ Están dentro, muy adentro de nosotros ! Éstos agentes externos: virus, gérmenes, jefe insoportable, corrupción, crisis económica, pareja, hijos… que aparentemente complican tanto nuestra vida, pueden ser agentes que atraemos para darnos cuenta de algo y cambiar nuestra vida.

Al ser el amor la vibración natural de nuestro Ser esencial, sentimos dolor cada vez que impedimos su flujo natural, ya que se crea una incoherencia energética que se manifiesta en los diferentes cuerpos de manera más o menos sutil.

Según Matthieu Ricard los maestros budistas ejercen un control sobre su dolor por medio de la meditación. Para ellos el dolor (como la alegría y otros sentimientos) es primero una emanación de la mente.

Todo está interrelacionado “el cuerpo grita lo que el ego niega” : las heridas del alma, los traumas no solucionados, el lamento del pasado, las emociones atrapadas…

El vagabundeo está relacionado con el deseo de ya no ser uno mismo. Desprenderse de toda responsabilidad inherente al hecho de tener una vida que gestionar. Un intento de desaparecer de sí para no sufrir más. La experiencia dolorosa en el aislamiento se vuelve más intolerable, y la pregunta por su significado se vuelve más aguda.

Aislarse de los demás y rehusar la unión, es lo que da lugar a la enfermedad. Es imposible que alguien pueda curarse solo. (2)

¿Cómo puede alguien o algo que te atormenta ser tu maestro? La razón es que, para despertar, tenemos que aprender a dejar de luchar contra la «realidad». En otras palabras, tenemos que vencer a nuestro ego, «lo que se resiste a lo que hay». (3)

Esta bien no estar bien.

Si bien la enfermedad vuelve al hombre más corporal, es también su oportunidad de trascenderlo. El dolor, por sí mismo, no transforma a nadie si no existe comprensión y acciones concretas hacia el cambio. Una nueva mirada desde la sabiduría es necesaria para obtener el aprendizaje y, cuando esto sucede, cambiamos nuestro “destino”.

El mal-estar es mezcla de percepción y emoción. Sanar no es tanto aliviar el dolor como abandonar el sufrimiento: decidir “quiero ver esto de otra manera“.

“Usted hace sus elecciones y sus elecciones lo hacen a usted“

Steve Beckman

«La vida es un intercambio, si das generosamente, recibes generosamente. Después de haber sentido dolor comprendes mejor el sufrimiento de los demás» (Mari, 71 años).

Una presencia a nuestro lado disminuye nuestro dolor. La intención es alejarse del aislamiento, dejar atrás el sufrimiento para poder reencontrarnos con uno mismo y con los demás.

Tocar es una manera de sanar una afección: una mano en la frente, una palmada en el hombro, los brazos que nos rodean y acogen, es otra «medicina» que lejos de adormecer nos despierta.

Cuando una cierta calidad de presencia promueve el contacto, ofrece una defensa contra el desmantelamiento de uno mismo. La palabra plena, la voz cálida, el reconocimiento sin prejuicio, restablecen en el hombre una piel continente que rechaza el sufrimiento.

Cuando me curo no soy el único que se cura. (4)

Lo que antes era «malo» se transforma en bodichita. Se convierte en un anhelo de despertar para que podamos dejar de causarnos dolor a nosotros mismos y a los demás, y podamos ayudar a otros a darse cuenta de todo su potencial de alegría y bondad básica. La incomodidad en la sensación puede permanecer por un tiempo, pero ya no está firmemente fija en la categoría «malo». Podemos seguir sintiendo un fuerte deseo de rechazo, pero mientras sigamos desafiándonos a nosotros mismos al tiempo que respiramos en lo inabrazable, la práctica seguirá abriendo nuestro corazón.

Abrazar lo inabrazable. Pema Chödrön.

Ya lo decía Jung: «Cuando existe conciencia, existe libre albedrío. Cuando no existe conciencia, existe destino«.

Tere Hergom.

Te comparto una meditación para la comprensión, link meditaciones: https://wordpress.com/page/dereflexionesarefracciones.com/4649

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Basado en Experiencias del dolor de David le Bretón y Formación de Tarot Terapéutico de Veet Pramad.

Citas:

  1. UCDM T.27.VI
  2. ucdm L.137
  3. Abrazar lo inabrazable. Pema Chödrön.
  4. ucdm L.137

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