
El mundo en que vivimos es cambiante. El cambio no solo es parte de la “vida”, es la “vida misma”.
Alvin Toffler
Solemos pensar que aquello que llamamos personalidad – la forma que tenemos de pensar, sentir y actuar -, viene determinada desde el comienzo de nuestra vida y no cambia. Sin embargo, sabemos que no somos los mismos de ayer.
En esta experiencia de vida lo que hoy es de una manera, mañana puede ser de otra muy diferente. Los intereses cambian, las circunstancias modifican nuestros planes, nuestros roles. Los hijos crecen, se independizan, las parejas necesitan reconocerse. Nos movemos de trabajo o residencia, dejamos de coincidir con quienes nos reuníamos más a menudo.
El paso de los años afecta «la forma» que habitamos y cómo nos miramos, de ahí la manera como nos conectamos, las relaciones que entablamos con otros y con el mundo que nos rodea. Todos cambiamos en lo aparente. En el mundo, que está conformado por las diferentes maneras en cada uno se experimenta, hay personas que parecen permanecer casi sin cambios, en el mismo lugar, en la misma profesión, con la misma imagen, dentro de los paradigmas familiares, sociales o culturales; otros intentan marcar la propia ruta; y hay los «todo terreno» que se lanzan, cruzan fronteras, se reinventan y rompen esquemas.
Creer que solo los demás han cambiado, es creer que el otro es la causa del conflicto en la relación y demandamos que «vuelva» a ser el mismo, pero los límites que imponemos al otro son nuestros, lo que nos molesta es lo no resuelto en nosotros.
“Crecer no es otra cosa que abandonar las seguras fronteras anteriores para recorrer espacios diferentes y para poder vivir nuevas experiencias”.
Jorge Bucay
“Nada real puede ser amenazado, nada irreal existe”. Porque El Yo esencial es estable y permanente, solo la forma cambia. (2)
Pero nos contravenimos ante lo transitorio e impermanente, una resistencia titánica para muchos que empeñan demasiada energía en intentar que nada cambie, por miedo a salir de la zona de confort y desacomodar rutinas y su mundo interno. (3)
«No se puede descubrir nuevas tierras hasta que no se tiene el valor de perder de vista la orilla».
André Gide
La resistencia al cambio es un mecanismo de defensa ante la amenaza de creer perder algo, por la que nos retraemos, nos apartamos, nos alejamos. Con frecuencia encerramos a las personas en conceptos demasiado pequeños – alejados de su esencia -, y en dependencia de nuestras creencias. Podemos observar que cuando describimos a otros, mientras más los relatamos, más intervienen nuestros propios juicios sobre sus decisiones y elecciones. Nuestras creencias interfieren en la manera como los percibimos, y levantamos muros, evitamos temas y con ello nos separamos. De un amigo podemos responder de manera objetiva: Es un fotógrafo enamorado de la naturaleza, o es fotógrafo, pero incapaz de vivir en la ciudad se refugió en la naturaleza.
La valoración que damos a la vida, intereses o el quehacer de los demás es totalmente subjetiva. Es importante cerrar ciclos para actualizarnos en el presente, si es que queremos reencontrarnos y seguir compartiendo nuestra vida. Reconocer nuestros pensamientos y creencias limitantes implica volver a mirar lo que ya miramos y ver lo que no vimos.
No solo es cuestión de encontrar un lenguaje común. Si recordamos el momento en que se inició una relación, nos gustaba lo más mínimo, su sonrisa, su manera, su voz, y hasta su silencio; nos sentíamos interesados por todo lo que descubríamos, y con seguridad fuimos vistos con el mismo interés; y ese entusiasmo generaba las ganas por encontrarnos de nuevo.
El amor se expresa en la libertad, en la aceptación de la diferencia como valor. Aceptar las diferencias significa comprender cómo nos parecemos y cómo somos diferentes; nos permite tratar a todo el mundo con el mismo respeto y comprensión con el que esperamos nos traten. Una de las prácticas de esta aceptación es el genuino interés por el otro: solo esto abre el diálogo, el conocimiento mutuo, la comprensión y el entendimiento.
Toda relación supone compartirnos, abiertos a nuevas posibilidades para crear una puesta en común.
El propósito de la vida es descubrir tu don
El trabajo de la vida es desarrollarlo
El sentido de la vida es entregarlo
David Viscott.*
El mayor don que podemos descubrir es el perdón a nosotros mismos, por todos los juicios, las palabras y la falta de amor que hemos dirigido al otro, y el dolor que, con la separación, nos hemos autoinflingido.
Tu vida diaria, cuando la miras muy profundamente, no tiene sentido. Te esfuerzas, quieres dinero, posición, prestigio, y cuando lo tienes, ¿qué es? No has descubierto por ti mismo si la vida tiene un significado real….El significado es descubrir por ti mismo mirándote a ti mismo, la profundidad de tu corazón, la profundidad de tus sentimientos, la profundidad de tu pensamiento.
Entonces, cuando miras tu vida, las peleas insignificantes, la mente superficial, discutidora, brutal, estrecha, cuando miras todo eso, ¿no te sientes destrozado y conmocionado? ¿No sientes que la vida que estás viviendo diariamente, yendo a trabajar de la mañana a la noche durante cuarenta o cincuenta años, volviendo a casa, peleando, cansado, durmiendo con tu esposa o esposo, realmente no tiene sentido? Entonces, ¿puedes mirarlo sin deprimirte, sin querer cambiarlo? Si deseas cambiarlo, lo cambiarás a otro patrón que será igualmente confuso. Cuando tu mente está confundida y de esa confusión eliges, lo que eliges debe ser el resultado de tu confusión. Esta es tu vida, tu trabajo diario, tus ansiedades, tus heridas, tu dolor. Solo míralo.
Krishnamurti Bangalore 1974, talk 3
¡Qué interesante como plantea Sergi la empatía! No, como sentir lo que siente el otro, ya que eso sería sentir lo que pienso que siente el otro, sino sentir lo que siento yo cuando estoy con el otro. Hermoso! (4)
Ningún encuentro es casual. Bendigamos cada una de las relaciones que hemos formado, las que dejamos ir y las que están por venir. Bendecir es “decir el bien”. Hablar en positivo y pensar en positivo es agradecer el aprendizaje, porque nuestras relaciones nos relatan, son parte de lo que hemos decidido en cada momento de nuestra vida.
Tere Hergom.
Terapia personal aainwithyou.wordpress.com
Facebook Tere Hergom
Instagram Tehego_sigue tu brújula interior
Linkedin Tere Hernández Gómez
Miembro activo de Na-sá curarte tu
Si te gustó ayúdame a compartir
Bibliografía:
- Hacerfamilia.com
- Así empieza Un Curso de Milagros (UCDM), un potente tratado de psicología espiritual, un práctica profunda e inteligente y un sorprendente y hermoso mapa para navegar en esta vida.
- Lamenteesmaravillosa.com
- Facebook. Fernando De Larrocha. Amigos de Sergi Torres.
*Se atribuye a William Shakespeare o Pablo Picasso la frase “El sentido de la vida encontrar tu don. El propósito de la vida es entregarlo”. Sin embargo no se han encontrado pruebas sustantivas que los vincule con esta expresión. La primera coincidencia fuerte aparece en un libro de 1993, de un locutor de radio David S. Viscott. Una declaración interesante relacionada con la temática se incluyó en un ensayo de 1843 titulado “regalos” del conferencista Ralph Waldo Emerson, quien argumentó que un regalo solo vale la pena si está integralmente relacionado con quien lo da. “Los anillos y las joyas no son regalos, sino disculpas por los regalos. El único regalo es una porción de ti mismo… por eso el poeta trae su poema; el pastor, su cordero; el agricultor, maíz; el minero, una piedra; el pintor, su cuadro; la niña, un pañuelo de su propia costura”
One reply on “REENCONTRARNOS”
Gracias me encanto. ❤️💋
Me gustaLe gusta a 1 persona