Categorías
CRECIMIENTO EN CONCIENCIA

LOS ABRAZOS PERDIDOS

el vago malestar que se despierta.

pexels-ketut-subiyanto-4584462

“¿Qué sabemos de esas ondas calurosas que se expanden por nuestro pecho cuando nos emocionamos o algo nos conmueve, mismas que provocan tibieza interna cuando nos abrazan?”

Conocer cómo se manifiesta en nuestro cuerpo todo ese «material» que merodea en nuestra mente, nos impulsa a mantenerlo si hay paz o a atenderlo y sanarlo si no la hay , pues «solo la percepción puede estar equivocada.» ucdm

Pongámoslo así: necesitamos conocer los procesos que nos mantiene sanos o enfermos, al menos tanto como sabemos mantener nuestro coche en condiciones para evitar que un viaje se vuelva una pesadilla, para uno y para quienes circulan a nuestro alrededor.

«Hay muchas vías de comunicación entre el intestino y el cerebro, pero para que estas sustancias lleguen al cerebro necesitan una ruta.

Existe una gran y crítica autopista, como un cable de teléfono transatlántico con miles y miles de fibras dentro que se llama el nervio de la compasión, el de mayor longitud, que conecta con el cerebro a todos los sistemas del cuerpo. Su nombre es el nervio vago y «su raíz significa deambular, y realmente describe la forma en que deambula por el cuerpo, así como un vagabundo».(1)

Lo que sucede en el «vago» no se queda en el «vago».

John Cryan

Frente a una mirada amorosa, un gesto amable o un tono de voz empático, se deriva una conexión saludable; contraria a los gestos de rechazo o indiferencia, las miradas de desaprobación o desconfianza que impiden conectar. Es como si éste quedara offline. (2)

Entre los fenómenos mas frecuentes, que prácticamente todos los adultos han experimentado como síntomas presincopales, está el síncope vasovagal (pérdida de conciencia), con una incidencia del 47%.(3)

“Estoy de los nervios“ decimos en momentos de alta emocionalidad.

Es esa vía de comunicación que nos «enerva» y es un indicador fisiológico de vulnerabilidad frente a su gran enemigo: el estrés.

Tenemos un corazón en la cara y lo entonamos con la voz.

Stephen Porges

“Es la conexión social, llamada sistema cara-corazón, que con nuestra vocalización, tono de voz, expresiones faciales y posturas, envía señales a otros, en constante relación y mutua afectación.

Si decimos que nuestro sistema nervioso busca co-rregular sus emociones «usando» el contacto con otros como antídoto, para disminuir amenazas y sentirnos seguros y más calmos: ¿cuánto nos afectará no estar en contacto con esas personas que nos dan seguridad, afecto, contención, calma? ! Pues muchísimo!

Para colmo, estamos inclusive limitados por distanciamientos físicos y sociales, y por señales de amenaza que recibimos muchas veces de quienes nos lideran y comunican la información, lo que nos hace inconscientemente refugiarnos en estados defensivos.

https://aprendiendouncursodemilagros.blogspot.com/2020/

Esta crisis nos deja frente a la paradoja: evitar el virus y el contagio o la fuerte necesidad biológica que tenemos como humanos de conectar, sentir seguridad y confianza. Esta paradoja de querer, necesitar y no poder, nos interpela, nos perturba, y si a esto le sumamos nuestra incertidumbre económica el combo es explosivo y peligroso.

El vago está relacionado con sentimientos de cuidado, protección ética, compasión, altruismo y gratitud, no es de extrañar la conexión que se le ha dado entre el cuerpo y el espíritu». (2)

El nervio vago necesita volver a los abrazos y al afecto explícito. El abrazo armoniza y nos lleva de la angustia a la calma mutua.

Una mente sana deriva en un cuerpo sano. Por ello una vez más lo que necesitamos es ¡estar atentos a nuestra mente!

Atender cualquier desequilibrio físico requiere paz mental pero también gozo: bailar, reír, cantar, visualizar recuerdos que evocan seguridad y calma; procurar descanso y sueño reparador y una dieta sana: ayunos intermitentes de alimentos para el cuerpo y dieta estricta de juicios y críticas para la mente.

Pero sobre todo abrazar y re-conectar con otros para regularnos y nutrirnos, porque «hay abrazos que vemos y quisiéramos meternos en medio» – dice Carmen Perales*, gran diseñadora y amiga.

Aquellos que compartimos nos reconstruyen: Son esos abrazos enormes en los que nos quedaríamos a vivir.

Tere Hergom.

Si te ha gustado ayúdame a compartir.

Más Besos: https://youtu.be/M1zuzRXp4R0

-Terapeuta aainwithyou.wordpress.com *página actualizada

-Maestra Adjunta Na-sa Curarte tu curartetu.org

-Estudiante de Un Curso de Milagros

*www.carmenperales.com

Bibliografía:

(1) bbc.com

(2) clarin.com

(3) Scielo.sid.cu. Hospital Militar Central «Dr. Carlos J. Finlay

One reply on “LOS ABRAZOS PERDIDOS”

Deja un comentario