
Durante los nueve meses de nuestra gestación no utilizamos nuestros pulmones, la placenta de nuestra madre nos ayudó a respirar. Tras el parto, en aproximadamente 10 segundos, ocurrió la primera respiración que marcó la separación de nuestra madre, y nuestra materialización como individuos en el mundo, misma que creemos termina con el último aliento.
El Espíritu es el dador del aliento que infunde vida. La palabra del hebreo nefesh significa respiración y aliento de vida. (1) Un soplo de vida, no como una breve aparición en el tiempo, sino como algo que tiene una preexistencia y posexistencia.
Necesitamos aire. Ese toque que nos refresca, por el que nuestras palabras viajan hasta el otro; o quizá para encontrar nuestro centro y recobrar el ritmo. A veces lo que urge es tomar un respiro, darnos un espacio para observarnos y luego continuar, o recobrar el aliento, si la respiración quedó suspendida por un instante, para que vuelva el alma al cuerpo.
La bocanada de aire permite reconectarnos con la vida, y soltamos el aire de golpe cuando cerramos algo. Mientras un suspiro es una respiración profunda, no voluntaria, por la reminiscencia de un recuerdo o un el anhelo futuro, contraria al jadeo que es fatigosa, y al ahogo que sentimos por la incapacidad de respirar.
Cada emoción está conectada con la respiración. Si cambias tu respiración, cambias el ritmo y puedes cambiar tu emoción.
–Sri Sri Ravi Shankar.
La respiración nos delata. Si está acelerada es por la presencia de miedo o enfado. Esta respiración activa el “marcapasos de la respiración”, y cuando éste se quiere desenchufar se ralentiza la respiración. (2)
Más allá del cuerpo que con una buena respiración mejora la capacidad pulmonar previniendo al organismo de enfermedades respiratorias, pues brinda mayor elasticidad a este órgano, respirar libera bloqueos, pensamientos redundantes, y nos muestra la ubicación de nuestra mente. Solo una respiración consciente nos ubica en el aquí y ahora, y hasta que te hagas dueño de tu respiración, sentirás en paz.
Inhalas. Exhalas. Y dejas que tu aliento consuele tu corazón.
“El aire es un medio en el cual se desarrolla la vida invisible y un lugar en el que se purifican las cosas. El aire es también el medio en el que se propaga la luz, las vibraciones y la comunicación entre todo lo terrestre y lo celeste. Por tanto, es un símbolo del todo, de la libertad y la futilidad de la existencia, pues las cosas se desvanecen en el aire.” (3)
“Mientras que el fuego representa la energía que se libera en una dirección ascendente, el aire representa la energía que se libera en todas direcciones. El aire es la energía que se irradia desde un punto central hacia todas direcciones simultáneamente. El aire es la energía que se derrama desde una fuente inagotable.” (4)
Pero el ser humano simboliza, es homo symbolicus: “… pensamos y actuamos simbólicamente. a base de símbolos, vamos construyendo un universo propio que va más allá del mundo físico captado por nuestros sentidos.” (5)
El elemento aire se considera espiritual pues se relaciona con aquello que no es visible en el ser humano: el pensamiento y el conocimiento. Por ello es movimiento y procesamiento. Es el elemento de inspiración cuando gritamos: ¡lo tengo! en el gozo por descubrir algo que buscábamos o la solución a algo.
Respirar es el puente que conecta con la conciencia. Cada vez que tu mente se dispersa, usa tú respiración como medio para recobrarla de nuevo.
–THICH NHAT HANH
“La respiración es un ciclo de cuatro ritmos: Inhalación, intervalo primero, exhalación, e intervalo segundo.
En la inhalación profunda se abre literalmente la afluencia de fuerzas vitales y podemos conectarnos con una inagotable fuerza de inspiración e iluminación. Por eso Nietzsche decía: “Mi genio lo tengo en mis fosas nasales”.
Debemos poner la atención en la corriente de energía que entra y llevarla al centro de la cabeza. El control de todas las manifestaciones es la mente.
El primer intervalo constituye la mejor oportunidad para dar forma a lo que se quiere realizar, con una imagen que lo represente y palabras expresadas mentalmente.
En la exhalación la imagen y las palabras se llevan al destino, hay que poner la atención en el órgano del cuerpo, lugar, situación o persona. El tibetano dice: “es el aliento exhalante, el cual si se hace con pensamiento y propósito, sirve para desprender las formas mentales de sí, y vitalizar los centros”
El intervalo segundo forma un campo en el que todo lo que entra tiende a realizarse en el cuerpo y en el mundo físico. Hay que mantener la atención en el lugar donde la hemos llevado en el ritmo anterior. Cuanto mayor son los intervalos mas fuerza concentramos.»(6)
Date un paseo por el bosque y respira ese aire, la habilidad de la naturaleza para sanar es más grande que cualquiera que te has permitido creer.
Inhala amor, exhala miedo.
Cuando el alma inhala… la personalidad exhala.
Cuando el alma exhala … la personalidad inhala.
En los intervalos la personalidad puede captar la fuerza del alma.” (6)
“ El tiempo para relajarte es justo cuando no tienes tiempo para ello.” Jim Goodwin
Recuerda que dónde entra el aire y el sol, no entra el doctor.
Tere Hergom.
Si te ha gustado ayúdame a compartir.
Toda sanación es en esencia soltar el miedo. Puedo acompañarte, visita mi página: aainwithyou.wordpress.com
Bibliografía:
(1)eluniversal.com.mx
(2) infosalus
(3) Mitoyleyenda.com
(4) Budismo.org.mx
(5) Ernst Cassirer.Agorafec.blogspot.
(6) Shekinahmerkaba.ning.com
2 replies on “NECESITAS AIRE”
Vivimos o vivo momentos entre que son rápidos , preocupantes , a veces inseguros que de verdad qué hay que aprender a respirar y tomar las cosas con más calma.
Mil gracias me encaro y que gran verdad la respiración tiene mucho en niestras vidas.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Muy cierto, Tere. A veces basta con ir a sentarse a un parque para sentirse mejor.
Me gustaLe gusta a 1 persona