Categorías
CRECIMIENTO EN CONCIENCIA

TODO ESTÁ EN TÚ MENTE

No existe nada afuera, solo existen pensamientos en tu mente.
Ho´oponopono.

garidy-sanders–X1CDIau79o-unsplash

Ciertamente no es en el mundo, no es afuera, siempre es dentro. 

Creer que todos los problemas que hay que resolver pertenecen al mundo te hace sentir incapaz de cambiar nada. Pero al final no esta afuera la causa de tu malestar.

No son las palabras ni las acciones de otro. Es tu mente la que dicta tu vida, pero unir las mentes en miedo y dolor crea esa realidad para todos.

Decidirte a por encima de todo querer ver las cosas de otra manera, no es cambiar quien eres sino dejar atrás quien has creído ser.

Cada vez que duele, hay enojo o conflicto, es a causa de todo menos de lo que crees, culpar a otro es evitar ver dentro, donde también estará la paz que no puedes hallar fuera de ti mismo.

No te embarques en viajes inútiles que no llevan a ninguna parte. Decide acabar con cada pensamiento de sufrimiento y acabarás con la repetición de separaciones, pérdidas de poder y esfuerzos inútiles en busca de compensación.

Las metas que no tienen sentido no se logran, esto es un secreto que el ego no te deja ver, ni que programa tu vida -física y psicológica- para fracasar. Su búsqueda de la felicidad interna se basa en acciones externas y te lleva de un trabajo a otro, de una relación a otra, en intentos vanos que no funcionarán.

A todo aquél a quien ofreces ataque, lo conserva, y lo atesora guardándote rencor. El que te guarde rencor o no, es irrelevante: tú creerás que lo hace. Y como dar es igual que recibir. Cada uno recibirá lo que da, o bien una sanción que hará sufrir, o bien la felíz adquisición de un regalo precioso.

Si te unes a otras mentes en el miedo solo tú eres responsable de aceptarlo o no, y lo mismo pasa con el amor. Y lo que aceptes vivirás.

No solo eres responsable de lo que haces sino de lo que piensas. Si sólo ves cuerpos separados en la tierra y estrellas separadas en el cielo, te sentirás siempre solo.

Pero si decides elegir de nuevo, estarás a solo un pensamiento de cambiar tu vida, y la de los que te rodean si lo aceptan también.

Cuando hablamos del otro, estamos hablando de nosotros mismos.

Tu mejor maestro es aquél con quien te acuestas, con quien trabajas, come contigo. La sabiduría más alta en ti, campo cuántico, Dios, o como quieras llamarle, no te va a poner al mejor maestro a 3000 kilómetros.

Estás desanimado porque no ves lo que es, sino lo que te imaginas.

El miedo que ves, es que lo has permitido en tu mente. Si no lo ves, no existe.

No se trata de que otro te culpe, sino de no querer ver la culpa en ti.

No es porque no te agradezcan, sino por tu necesitarlo.

No te molesta como te tratan, sino que tu lo aceptes.

No te hieren los silencios, sino tus palabras contenidas.

No te duelen los distanciamientos, sino el vacío en ti.

No te duele que no aprecien lo que haces, sino que dependas de ello.

No te enojan las palabras que escuchas en otro, sino cómo resuenan en ti.

No te detiene la rutina de otro, sino tu decisión de mantenerte en ese espacio de confort donde nada crece.

No temes que no te amen, sino la falta de amor en ti.

No te asusta que se vayan, sino el no reconocer tu propia valía y creer que puedes ser abandonado.

No te mantiene atrapado ningún evento del pasado, sino tu decisión de no perdonar en el presente.

Tu miedo no proviene de no entender, sino de no buscar el conocimiento.

No creerás en los milagros mientras no los permitas en ti: el milagro del cambio de percepción del miedo al amor, donde toda oscuridad se disipa como resultado de haber elegido lo mejor para ti.

El otro es en el fondo el reflejo de ti mismo, tan útil que puede ayudarte a disipar la dualidad.

Las relaciones se crean en la mente. Tienes que mirar hacia adentro, y utilizar la ayuda que los reflejos o espejos llamados «otros» te ofrecen, para ver tus propias proyecciones, creencias y juicios: la imagen que tienes de ti mismo mientras perdure la percepción.

Encontrarás lo que busques: si buscas felicidad en el mundo tendrás la ilusión de encontrarla allí, si la buscas en tú mente la encontrarás verdaderamente.

Solo se necesitan dos mentes que deseen gozar de felicidad para que se la ofrezcan al mundo entero.

Tere Hernández

Terapeuta https://aainwithyou.wordpress.com

Estudiante de Un Curso de Milagros 

Maestra Adjunta Na-sa Curarte tu https://curartetu.org

Texto basado en UCDM

Deja un comentario