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CRECIMIENTO EN CONCIENCIA

LA MENTE COMO INSTRUMENTO

De Perceptor a Creador a través del sexto sentido.

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Sabemos que a este mundo venimos solos y así nos vamos, y sin embargo en el entretanto, también las percepciones son “solitarias”, al ser únicas y diferentes, aunque muchas sean compartidas y concertadas.

Ya Descartes sospechaba de nuestros sentidos como “captadores de la realidad”.

Las percepciones que recrea el cerebro a partir de estímulos externos, no muestran el mundo igual para todos. Nuestros sentidos transforman los fotones en imágenes, las vibraciones en sonido y las reacciones químicas en olores y sabores, para crear una representación y hacer rápidas valoraciones en orden de sobrevivir y reproducirnos.

Cada una de nuestras células que recibe información, envía el estímulo al cerebro para que lo traduzca e interprete, mediante el proceso de percepción.

“El conocimiento que tenemos del mundo depende del cerebro, que recibe, procesa y hace consciente a su modo” 

Dr. Morgado Psicobiólogo

El problema es cada quien asume que aquello que percibe es “la realidad, verdadera y única” y ello nos lleva al conflicto, donde sentimos que el otro “nos confronta” y al mismo tiempo somos “el otro” que contrapuntea a alguien más.

Cada quien es testigo de lo que mira, toca, escucha y percibe en aromas, y «ciego»ante lo que no ve o no se permite mirar, sentir, escuchar u oler, porque nuestros filtros afectan lo percibido, y aún así, sobre nuestra percepción basamos nuestras más firmes convicciones.

De aquello que percibimos nuestra mente da constancia en lo ya está inscrito en ella, en nuestra química y nuestra biología, confirmando así lo que creemos, y desestimando en automático el infinito de posibilidades en que todo se manifiesta. 

Nuestros cinco sentidos recurren a lo conocido, a lo etiquetado en nuestra mente, y se encuentran “en el limbo” ante aquello de lo que no tienen referencia. Por ello lo desconocido nos perturba, nos genera temor y nos impide ir más allá de ellos.

La mente humana tiene mucho de virtual por el modo en que transforma la realidad y cruza los estímulos percibidos por nuestros sentidos, como lograron afirmar en el año 2000 neurocientíficos de la Universidad de California.

“Si un árbol se derrumba en medio del bosque, no existirá sonido. La caída crea vibraciones que cuando son captadas por una persona ocurre el sonido” 

¿Sabías que, por lo general los alimentos nos resultan más sabrosos si son crujientes? 

¿O que ciertas actividades como armar un rompecabezas se facilita si nos rodea un olor agradable? 

Y curiosamente, ¿que sentimos en el cuerpo aquello que sucede en el mente?

 Si nos dan un golpe en una pierna, a pesar de que la percepción de dolor se genera en el cerebro, el dolor se siente en la extremidad, Morgado afirma que las percepciones son puramente cerebrales.

Centrandonos en el sentido de la vista, que es del que todos tendemos a depender más, podemos observar tácitamente la percepción individual. Todos hemos experimentado la prueba de ver de color diferente a otro(s) la misma imagen de un vestido o unos tenis.

Los ojos necesitan luz (partículas llamadas fotones)  que entran al ojo por la pupila y se enfocan en la retina cuyas células envían señales al nervio óptico, el vínculo entre el ojo y el cerebro. Así lo que cada uno vemos es la “interpretación” cerebral de la luz que entra a los ojos.

«El color no existe, no es real. La luz impresiona los órganos visuales y produce sensaciones cromáticas que no son igual para todos, aunque existan consensos. Hoy, son las corrientes más avanzadas de la neurociencia y la psicología las que nos dicen que nuestra vivencia del color es, en gran parte, una construcción de nuestro cerebro.

La psicología del color analiza cómo nos comportamos ante distintos colores, identificando las emociones que suscitan en nosotros. Investigaciones recientes procuran determinar la evidencia científica de dichas asociaciones entre tonalidades, sentimientos y conductas. ¿Son connaturales al ser humano, a la herencia cultural o al subconsciente colectivo? 

¿Existe otra manera de recibir información que no dependa de la percepción individual de los cinco sentidos?

Si, y requiere abrirnos a la posibilidad de ir más allá de nuestros cinco sentidos físicos, para acceder al sexto sentido que trasciende el mundo material y une nuestras mentes. Ese que permitió a Leonardo da Vinci captar y plasmar el alma tras un rostro, y a muchos artistas sorprender al mundo con innovadoras propuestas y bellísimas creaciones, que exaltan lo más profundo de nuestra emoción.

Esa intuición que nos lleva a la decisión correcta, la de los presentimientos que nos comunican algo, la que brinda mensajes para ser compartidos y extendidos y por la que muchos se “iluminan”.

Ese sentido que nos contacta con el mundo invisible, y nos lleva a la visión, más allá de los límites que percibimos, y que ya muchos experimentan.

¿Ver para creer, o lo verás cuando lo creas?

Porque somos muchos más que individuos. Somos una consciencia. Un ejemplo de ello es observar fenómenos colectivos como el «espíritu de la época», las «corrientes literarias» o las «escuelas artísticas» que no se pueden reducir a la suma de sus creadores individuales. En el mar no hay fronteras, cada mar es parte de un mar más amplio. Cada ola es única pero a la vez es parte del océano.

UNA SOLA MENTE. Cuerpo mente.

Tere Hernández.

Terapeuta https://aainwithyou.wordpress.com

Estudiante de Un Curso de Milagros 

Maestra Adjunta Na-sa Curarte tu https://curartetu.org

(1) Exposición «Color» El conocimiento de lo invisible.

Espacio Fundación Telefónica

Madrid, España

Texto basado en:

La Vanguardia, Las percepciones personales.

Askthecientists. Los cinco sentidos.

2 replies on “LA MENTE COMO INSTRUMENTO”

Todos somos individuales y pensamos diferente y actuamos diferente , cuando actuamos igual es porque así nos llevaba la sociedad. Pero si actuáramos como personas individuales las cosas serían diferentes.

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