Categorías
CRECIMIENTO EN CONCIENCIA

YO SOY

El camino a la transformación.

dino-reichmuth-d6yDSisNi4w-unsplash

Que veas que los ojos se acostumbran a la oscuridad, 

y la luz de un día soleado les resulta dolorosa a los ojos 

aclimatados desde hace mucho a la tenue penumbra 

que se percibe durante el crepúsculo.

Éste, no obstante, no es el propósito de los ojos y, 

¿quién puede decir que prefiere la oscuridad 

y al mismo tiempo afirmar que desea ver?  (1) 

Muchas personas creen que todo lo que estamos viviendo nos llevará a ser mejores, a una mejor realidad, que saldremos fortalecidos.

La pregunta es: ¿Quién? y ¿Qué puerta habrá de abrir?

Cada uno debe “abrir la puerta” a una nueva conciencia, despertar a quién es y no quien cree ser. 

Imagina despertar una mañana sin miedos ni expectativas, sintiendo la paz del instante en tu respiración. Percibes sonidos, aromas, colores como si fuera la primera vez que lo haces. Todo es neutro. Sientes el impulso a levantarte y moverte, y tu cuerpo acompaña tu deseo. No hay pensamientos. Tampoco hay historia.

Esto podría ser liberador para unos, pero también confuso y aterrador para otros.

Sin embargo, solamente podemos perder lo que tenemos, más no lo que somos. (2)

En realidad el despertar del Yo es mirar lo que vemos y preguntarnos si hay otra manera de verlo. Salir de la creencia de que esta “vida” implica sacrificio y sufrimiento. Dejar el vacío que hemos construido en la necesidad de “ser” a partir de lo externo: ser vistos, amados, reconocidos. No paralizarnos a querer controlar todo por temor a la pérdida sino agradecer el instante, y toda abundancia que hay en él.

Porque lo que se presenta, se juzgue bueno o malo, llevará a una transformación siempre; pero la vivencia será diametralmente distinta si logramos fluir en aceptación o gastamos toda nuestra energía en oponernos y rechazarla.

Despertar el Yo es una Expiación que significa darse cuenta del error de percepción, liberarse del pasado y de la falta de amor, que empieza por ser mas amoroso con uno mismo.

Hay muchos caminos para trabajar con las fuerzas negativas de la mente, pero el amor es la forma más poderosa. (3)

En el corazón mismo de la nueva conciencia está el elevarnos por encima de la mente y reconocer, al interior de cada uno, una dimensión infinitamente más vasta que el pensamiento.

Es como entrar en una casa que no ha estado habitada por mucho tiempo y al abrir la llave del lavabo nos explota el aire comprimido y el agua turbia, con un olor raro, y un color inusual. Y es que las tuberías que han estado sin uso y secas, al impulso de la corriente acarrean a su paso el lodo, y no queda otra que dejarla correr un rato hasta que sea de nuevo clara: incolora, insípida e inolora.

De esa misma manera es que cada uno necesitamos ponernos a la labor de «desazolvar» para eliminar los «residuos» acumulados que impiden que nuestra luz se manifieste.

Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados.

Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos sin límite.

Es nuestra luz, no la oscuridad lo que más nos asusta.

Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante, precioso, talentoso y fabuloso?

En realidad, ¿quién eres tú para no serlo?

Eres hijo del universo.

El hecho de jugar a ser pequeño no sirve al mundo.

No hay nada iluminador en encogerte para que otras personas cerca de ti no se sientan inseguras.

Nacemos para hacer manifiesto la gloria del universo que está dentro de nosotros.

No solamente algunos de nosotros: Está dentro de todos y cada uno.

Y mientras dejamos lucir nuestra propia luz, inconscientemente damos permiso a otras personas a hacer lo mismo.

Y al liberarnos de nuestro miedo, nuestra presencia automáticamente libera a los demás. (4) 

Y si el logro más grande de la humanidad no está en sus obras de arte, ciencia o tecnología, sino en reconocer su propia disfunción, su locura, al cambiar las estructuras de la mente humana, terminaremos por dejar de crear una y otra vez el mismo mundo, con sus mismos males y la misma disfunción. (5) 

“Un nuevo cielo” y “Una nueva tierra” no es un lugar, sino un plano interior de la conciencia. 

La tierra es la manifestación externa de la forma, la cual es siempre un reflejo del interior. La conciencia colectiva de la humanidad y la vida en nuestro planeta están íntimamente conectadas. “El nuevo cielo” es el florecimiento de un estado transformado de la conciencia humana, y “la nueva tierra” es la proyección en el plano físico de dicha transformación de la conciencia

Tenemos la oportunidad de construir un mundo nuevo y mejor. Esto supone un cambio en la conciencia que debería convertirse en el instrumento para una comprensión distinta y profunda sobre quiénes somos y qué queremos para nuestras vidas, ir de la adaptación a una profunda transformación interior.  (6)

Es posible cambiar radicalmente la propia vida, es solo una decisión.

Te recomiendo ver I AM – Yo soy – en Netflix: un documental de autotransformación de Tom Shadyac, uno de los directores de comedia de Hollywood más reconocido por películas como Ace Ventura y Patch Adams.

Tere Hernández.

Terapueta https://aainwithyou.wordpress.com

Estudiante de Un Curso de Milagros 

Maestra Adjunta Na-sa Curarte tu https://curartetu.org

Bibliografía:

  1. T.25.VI.2: 1, 5.
  2. Eckhart Tolle.
  3. Mark Colleman.
  4. Poema de Marianne Williamson, leído por Nelson Mandela en su discurso de ivestidura como Presidente Electo de Sudáfrica. (1994)
  5. viviragradecidos
  6. Eckhart Tolle, Una nueva tierra.

 

Deja un comentario