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CRECIMIENTO EN CONCIENCIA

DISOLUCIÓN DE LA ILUSIÓN

Hemos creído en una realidad inalterable

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Vivimos continuamente buscando el bienestar de lo que nos agrada y rechazando lo que nos molesta. Una rutina agotadora.

Vamos del sueño a la decepción, creemos que nos decepciona el mundo, y todos los que nos rodean, pero nos decepcionan las ideas que tenemos de todo y todos.

Hemos creído en una realidad inalterable, construida a base de recursos qenerados por el hombre por un mundo mejor y más seguro. Y la dimos por hecho.

Luego la vimos desdibujarse.. como quien camina en el desierto, con el sol en la piel, la sed y la percepción alterada, y ve a lo lejos el oasis, como proyeccion exterior, y como una ilusión desaparece, frágil como un papel.

Venimos de sentirnos atados de manos, confrontados con «la muerte» que nos llama a transformarnos, a reflexionar, a soltar el peso emocional y sanar heridas; en un mundo contrastado por la “rapidez” de los cambios, en todos los ámbitos alrededor del planeta, y la aparente “calma” del lock down.

Pero la «justicia» en el mundo, que deseamos todos – cada quien desde sus creencias-, nos hace sentir que debemos hacer una elección entre la razón y la intuición; y la mente guiada nos llama a tomar las riendas, a hacernos responsables cada uno de sí mismo, y hacer un balance de la «vida» para volver a empezar sobre bases nuevas.

Más si la incertidumbre se instala como miedo al fracaso es que aún no soltamos al ego.

En cambio al conectar con el poder personal y la voluntad, recordamos quiénes somos, permitimos la ruptura exterior: destruir lo construido, y a nivel interior se rompen esquemas mentales, creencias: la estructura del ego.

Como al ver venir una ola que puede arrastrarnos, o podemos sumergirnos y atravesarla por debajo o subirnos en ella y aprovecharla para avanzar: pero de cualquier manera no habrá el “bienestar” del letargo, porque la atención requiere trabajo, mientras la distracción es un “descanso”.

A partir de lo que se observa afuera, se puede entender lo que hay que sanar internamente, y convertir la dificultad en una posibilidad de avanzar hacia un estado mas sano y elevado de conciencia. 

Saberlo facilita llegar a ser más compasivo con uno mismo y con otros.

Pero creer que trabajar internamente nos llevará de inmediato a un estado de tranquilidad, paz y ecuanimidad decepciona a muchos, pues mientras más despierto estás, eres más receptivo, te permites mirar y sentir las emociones que están en ti, drenar, revelarte y cuestionar.  

Hoy la energía del cambio nos empuja a dejar atrás largos procesos y optar por actuar.

Una forma de aprovechar la ola es preguntarnos:

¿Qué veo “afuera”?  y mirarlo dentro:

Si veo encierro: ¿Dónde me tengo encerrado a mi mismo?, ¿qué libertad no me permito?, ¿la permito a otros?

Si veo pérdida : ¿Tengo miedo a equivocarme?, ¿a la crítica?, ¿al rechazo?

Me siento separado, aislado: ¿Que parte de mi se aparta?, ¿o de quién? que no puedo unirme o expresarme.

¿Qué duele en lo más profundo que se manifiesta con dolor en tu cuerpo?. ¿Dónde duele? El dolor hay que mirarlo, no pelear con él, cuando lo aceptas en ti le restas fuerza. 

Todo problema o malestar es una idea que se tiene sobre una situación. Casi nunca nos percatamos que lo que vemos como problema no lo es en realidad, sino que es tan solo la punta del iceberg. 

Cada uno debe hacer lo que sabe que tiene que hacer, atreverse a mirarse, vivirse, salir de los procesos automáticos en los que ha vivido día a día, y para ello necesitamos conciencia. Darnos permiso, porque solo uno puede dárselo. Dejar de abrir mil puertas y recorrer larguísimos pasillos en la búsqueda de la felicidad.

«Verás que tendrías que estar seguro de que no hay distorsión alguna en tu percepción para que tus juicios fuesen completamente justos con todos los que han de recaer ahora o sobre los que hayan de recaer en el futuro»

Silenciar la mente, soltar y vaciar es ya cruzar la puerta sin puerta, donde nuestro guía nos espera con la llave del perdón.

Tere Hernández

*La puerta sin puerta es también el título de un libro de Mumon Ekai que recopila 48 kôan o cuentos breves. En ellos plantea problemas en apariencia absurdos e ilógicos utilizados por los maestros Zen para poner a prueba los progresos del alumno, al provocarles un shock mental que les acerque a la iluminación: desprenderse de los pensamientos preconcebidos, y dejarse llevar por la intuición y la experimentación, para empezar a plantearse lo absurdo que es en realidad todo lo que damos por hecho y le damos toda nuestra energía por conservar: normas, juicios, lo que nos han enseñado y no nos atrevemos a dudar, replantear o reinterpretar.

Uno de los más famosos es: “Conoces el sonido que hacen dos manos al aplaudir. Ahora dime: ¿Cuál es el sonido de una sola mano?” 

Tere Hernández

Terapueta https://aainwithyou.wordpress.com

Estudiante de Un Curso de Milagros 

Maestra Adjunta Na-sa Curarte tu https://curartetu.org

Texto basado en las siguientes fuentes:

  • UCDM MM.10:5
  • Biografía del silencio. Pablo d´Ors
  • Enseñanzas de Josemiel Platz.
  • Sombras de Neón. Alex Pler: Mumón Ekai. La puerta sin puerta.
  • Tiempos de cambios radicales en nuestras vidas. Pablo Flores Laymuns.

2 replies on “DISOLUCIÓN DE LA ILUSIÓN”

Lo que si tengo muy claro es que cada persona quiere mostrar su parte más maravillosa esa aceptación de los demás es lo que más importa. , para mi ya me queda claro que cada uno tiene su propia historia unos somos sinceros y actuamos con esa sinceridad y otros seguirán viviendo en su propia falsedad pero ya aprendí a no juzgar la vida va poniendo las cosas claras. Me encanta la lectura que nos mandas y me aclara muchas cosas. Gracias.

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