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CRECIMIENTO EN CONCIENCIA

ENTENDER =UNIR

…SOBREVIENE, CABRÍA CASI DECIR QUE FATALMENTE, UN MOMENTO DE CRISIS EN QUE LAS «CREENCIAS» SE DERRUMBAN…

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…sobreviene, cabría casi decir que fatalmente, un momento de crisis en que las «creencias» se derrumban…

Lo estamos viviendo. Es éste un instante de desazón, de angustia incluso, que marca con un sello inconfundible la generación o generaciones a las que ha tocado vivir este momento. Cabría incluso decir que es éste el instante clásico en que el individualismo se reivindica. (1)  … política era el nombre que dábamos a aquello que hacíamos para cambiar el mundo, ahora que el mundo no se deja cambiar, nos aplasta su insoportable quietud. Esa quietud del mundo, sin embargo, es la que nos inquieta y, desde esa inquietud, nos movemos. (2)

Para el ser humano es imposible vivir sin creer que lo que piensa es cierto, y atónito observa el mundo que ha creado.

¿Y si damos un paso al frente los que creemos que debe haber una mejor manera de ver el mundo, y así poder cambiarlo? 

Lograr una re-unión, como lo dice la palabra misma, es un encuentro en resonancia, una Union que es poderosa si busca que ganemos todos.

Cuando vemos cuántos dan el paso, la Fé crece y, a medida que se suman, vemos que son muchos más los que comparten, los que se sienten incómodos y se expresan. La confrontación se disuelve cuando muchos  deciden unirse por la paz.

La verdad no puede ser absoluta en un mundo de percepciones, donde todo cambia, donde se cree que cada persona es un ser en constante evolución y contradicción, que debe supeditarse a intereses o que aun mira desde sus propios miedos, creencias y necesidades. 

La verdad, que permanece en tanto no exista otra que la modifique, no es una verdad en absoluto. 

Todo el que crea que solo Ghandi o Jesús podían hacerlo, ignora que cada uno es capaz porque todo es mente, cada uno es creador porque todo es pensamiento, cada uno de nosotros puede cambiar el mundo porque lo que piensa del mundo lo crea.

Pero esto parte de lo que Foucault llamaba La inquietud de sí: la constitución del sujeto como objeto para sí mismo; la búsqueda, la práctica, la experiencia por la cuál el sujeto, efectúa en sí mismo las transformaciones necesarias para tener acceso a la Verdad, un camino interior, para resonar desde la transformación de uno mismo, y ser el cambio que busca.

El cuerpo nos rellena de amores, deseos, ídolos y bagatelas… guerras, sediciones, luchas, ninguna otra cosa nos las apareja sino el cuerpo y sus deseos, que por la posesión de riquezas surgen todas las guerras… no podemos, por causa de él, percibir lo verdadero; queda, pues, demostrado que en realidad, si queremos llegar a conocer puramente, hay que separarse de él y contemplar con el alma misma las cosas mismas. (3)

No hay nada que pueda ser dicho que mueva realmente la conciencia de las personas, es una tarea individual para resonar en Unidad, con una Verdad que es una para todos.

A este lado del puente ves un mundo de cuerpos separados que buscan unirse unos con otros en uniones exclusivas y convertirse en uno solo a costa de la pérdida que ambos sufren. 

Más la relación especial que el ego persigue no incluye ni siquiera un solo individuo en su totalidad. El ego sólo quiere parte de él, y ve esa parte y nada más.

Le has permitido al pensamiento de tu realidad entrar en tu mente. Tu amor por el no permitirá que te traiciones a ti mismo, y no podrás entablar ninguna relación en la que dicho pensamiento no te acompañe, pues no desearás estar separado de él. (4)

El puente en sí no es más que una transición.

Cruzarlo es unirte al Amor que permite Ver la semejanza, el mensaje y no al mensajero. 

Cuando nos encontremos todos, muchos, entenderás que no estás solo. Es entonces cuando hallarás la ¡incontrovertible Verdad! escrita con V mayúscula.

Tere Hernández

Terapueta https://aainwithyou.wordpress.com

Estudiante de Un Curso de Milagros 

Maestra Adjunta Na-sa Curarte tu https://curartetu.org

Bibliografía:

1.     (1) Revistes.ub.edu.

2.     (2) espaienblanc.net.

3.     (3) Platón, Fedón 66-67 sócrates en 90 minutos.

4.     (4) UCDM T.16.VI:5,9 

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