
Somos seres espirituales eternos e infinitos, teniendo una experiencia humana por tiempo limitado.
“… No empezó en un momento concreto. Fue más bien algo progresivo. Una gota tras otra y otra, y otra de dudas, descontento, malestar, incomodidad. Los que me rodean ven que suelo estar… irritable. Desde luego, eso no es nada nuevo. Siempre fui un gruñón, hasta yo debo reconocer que últimamente lo soy más que nunca.
…La obsesión por hacer ejercicio, la incapacidad de sentirme tranquilo o satisfecho, o realizado. Y si nos fijamos en todos estos síntomas, claro que no hace falta ser un genio para darse cuenta de que… todos ellos sugieren que he entrado de lleno en una… Ni siquiera puedo nombrar el tipo de crisis. Esa crisis. Y… todos oímos hablar sobre otros que pasan por esa crisis, y al igual que ellos, acudes a los lugares habituales, recurres a las típicas cosas para intentar sentirte mejor.
Mi madre murió hace poco. Ella vio que algo estaba fuera de lugar. Es una buena expresión. Vio que algo se perdió en su hijo menor. Su único hijo. La Fe
–¿Cómo esta tu Fe? -me preguntó
Vine para admitirles… que la perdí. Y… sin ella ¿qué me queda? La… soledad, el vacío y la decepción…silencio sepulcral, melancolía…eso es perder la Fe.
Lo contrario a sentir … el asombro, la euforia, el milagro….
…Intento decir que la solución a nuestros problemas creo que no está en el ingenio del cohete o en la ciencia, o en la tecnología, o ni siquiera en el valor.
No, la respuesta está aquí -toca su cabeza-, o aquí -toca el corazón-, o dónde sea que habite la Fe.” (1)
Perder la fe no es un asunto religioso. Las religiones son ritos, normas y preceptos que dicen cómo vivir la fe. Pero en realidad es algo mucho más profundo.
Fe -tanto en su raíz griega como latina- significa “confianza” o “creencia”
Perder la Fe es sucumbir a la esperanza, es desolación y ausencia de propósito, extravío del amor y confusión en ansiedad y angustia.
No faith es no creer en ti y no confiar en lo que eres realmente.
La credulidad humana es directamente proporcional al grado de información que posee. No es comparable la capacidad de creer y comprender de un sujeto del siglo I con la de un individuo del siglo XXI.
En el “mundo de la razón”, en el modernismo (siglos XVII y XVIII) se daba validez a una “ética universal”, ya en el posmodernismo (segunda mitad del siglo XX), se cambia y cada uno tiene derecho a construir una “ética” propia, con total escepticismo ante la filosofía -el cuestionamiento- en pro de una “cultura popular”.
Estamos lejos de una mirada trascendental. Ya en la Edad Media pensadores cristianos, musulmanes y judíos hablaban de que no se pueden dar atributos reduccionistas a lo irreductible.
Hemos hecho todo «a imagen y semejanza de cada uno», a imagen y semejanza de los pensamientos individuales.
Con la espiritualidad o sobre “Dios” -como sea que cada uno lo nombre-, toda definición y todos los atributos que le hemos otorgado son “incomprensibles” e “incognoscibles” en este plano de realidad, pero en el intento de ser vistos y definidos desde la perspectiva mas racional y humana, solo los reducimos al tamaño de nuestro entendimiento.
Entender como valores universales un conjunto de normas de convivencia válidas en un tiempo y época determinada, les da un valor pragmático y poco profundo.
Mal entendido creemos que el amor es ese algo que se decide dar o retirar, la bondad, un acto visible que hacemos como servicio social uno o dos días a la semana, la paciencia, un esfuerzo por “convivir”, el perdón, una actitud de amable altivez, la humildad, un gesto para “hacer sentir bien al otro” y la compasión la pretensión de eliminar el dolor ajeno mediante donaciones.
Para muchos maestros espirituales la búsqueda de la Iluminación (Enlightenment) es algo innecesario, pues quien busca siempre es la mente condicionada (ego o personalidad), porque cree que no lo tiene. Sin embargo, el estado de iluminación es nuestro estado natural, solo que está cubierto por capas de ideas, conceptos, creencias, conductas, hábitos, conocimientos, estructuras o programas mentales que han vuelto al humano prisionero de si mismo.
Faith over fear.
El despertar espiritual es el restablecimiento del estado natural, la liberación del sufrimiento, la des-identificación con la mente o ego, la transmutación del miedo al amor incondicional, la apertura del corazón en coherencia con el campo electromagnético del individuo, y la integración con la esencia (consciencia no-condicionada). Vivir en el ahora o simplemente recordar que lo único que es real es el Amor.
Una vez que te das cuenta, atacar deja de tener sentido, pues resulta evidente que ni es efectivo ni puede protegerte, Y por la reacción del otro sabrás qué has elegido. Para que veas que ahí donde el miedo ha hecho acto de presencia, no se puede contar con el Amor, pues ha dejado de ser perfecto. Y así puedas ver la única necesidad que todos compartimos y al reconocerlo unirte. Porque a no ser que hubieses pensado que estabas falto de amor, no se te habría ocurrido pensar que “el otro” esta tan falto de amor como tú.
En el fondo sabemos que al otro lado del miedo está la libertad.
M.Ferguson
Fear does not stop death. It stops Life.
Tere Hernández.
Terapueta https://aainwithyou.wordpress.com
Estudiante de Un Curso de Milagros
Maestra Adjunta Na-sa Curarte tu https://curartetu.org
Bibliografía:
(1) Netflix serie Crown. 3ª temporada. Capitulo 7
Texto basado en citas de: El laberinto de Dios. Manuel Casanova, Manelun y UCDM.